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Aclaración: El Ángel no era lugar público de paseo. Se necesitaba ser conocidos y de confianza de Mercedes o de sus hijos.
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AbogadoDe entrevista que me hizo hace muchos años periodista de medios del país y foto de 1929, en la página respectiva: a la derecha estaban Tía Graciela Peña Arce y a la izquierda mi padre, Héctor Manuel Arce, con amigos, de visita de campo en la entonces conocida Finca o Granja El Ángel, al norte de San Salvador.

Contaba mi padre que celebraban su regreso de Nueva York y especialmente el compromiso matrimonial de tía Graciela con el estudiante de medicina Miguel Ángel Camacho, de cuyo casorio en 1931, hubo tres hijos, entre ellos María Luz Camacho, quien se casó con Rafael Alfaro Vilanova, del famoso Ingenio Azucarero El Castaño, en Nejapa, al norte de la capital, donde por décadas ha funcionado El Ángel, de los más importantes beneficios azucareros del país; fue fundado por Carlos Meléndez Ramírez antes de ser presidente de la República en 1915.

No tengo información de si en 1860 el dueño de la Hacienda El Ángel era Rafael Meléndez o su esposa, Mercedes Ramírez; aunque se cree que era ella. Como el Registro de la Propiedad fue creado en 1881, no ayuda a prueba de dominio del inmueble.

En 1966, en que me gradué en la U, mi padre me entregó Memorias en las que había información sobre el parentesco entre Rafael Meléndez y Raimundo Meléndez; pero el terremoto de 1986 que destruyó el Rubén Darío sepultó mis archivos del bufete: Solo queda mi palabra. ¿Quién fue Raimundo Meléndez? La respuesta justifica haber comenzado las líneas escritas con parientes míos.

En 1850 nació Juana B. de la Luz y en 1855 María Eulalia, hijas de Bernardo Nicolás, primogénito del general Arce. En las fe de Bautismo está Raimundo Meléndez padrino de ambas nietas del prócer. Así dicen las Fe de Bautismo obtenidas por la parentela en 1912 y las que me expidieron en la Parroquia La Merced, en 2002.

Aclaración: El Ángel no era lugar público de paseo. Se necesitaba ser conocidos y de confianza de Mercedes o de sus hijos. Mercedes Arce, mi abuela, era de confianza y por eso la familia llegó de visita dos veces a la Granja, una en mayo y otra en junio de 1929. Guardo fotos de las visitas.

Hay certeza de que después de la familia Meléndez han continuado con El Ángel: Juan T. Wright, de la singular Hacienda La Carrera; los de Sola y otros destacados inversionistas nacionales. De mi buena fe de escritor “a ratos”, como decía el ya ido Dr. Julio Fausto Fernández, testimoniarán los Dr. Alfredo Martínez Moreno y René Fortín Magaña, y también de mi afición de escribir cuartillas importantes para nuestra gente o para la historia empresarial.

También puede hablar de mí Gino Giammatei, principal azucarero que fue de La Magdalena, de gran nombradía; existiendo hoy, por la mal reforma agraria, como cooperativa y funciona no con el éxito de la empresa privada que tuvo hace más de 50 años.

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