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Allí siempre es octubre

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Sandra de Barraza / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

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Hay un gran esfuerzo por sensibilizar a las mujeres sobre el cáncer de mama. El mes de octubre se dedica a sensibilizar a las mujeres sobre “la prevención, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos”. Cuando el cáncer de mama se detecta precozmente con un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. Pero no todas las mujeres tienen posibilidades de hacerlo.

También hay muchos esfuerzos por sensibilizar a las mujeres sobre el cáncer en el cuello uterino en donde se da el llamado cáncer de cérvix. No es una enfermedad genética, me dice un especialista, pero si hay antecedentes familiares... hay riesgos de padecerlo. El conocimiento y el riesgo motiva a muchas mujeres a cumplir rigurosamente con los exámenes preventivos. Pero no todas las mujeres tienen posibilidades de hacerlos.

Estos son los dos tipos de cáncer más usuales en las mujeres. No todas se mueren porque las que tienen mayor nivel de escolaridad y recursos económicos ejercen la prevención. Pero las mujeres que viven en condiciones de pobreza, esas que tienen baja escolaridad, una mala nutrición, que se embarazan tempranamente y tienen un mayor número de hijos, esas pobres mujeres sí tienen muchas probabilidades de morir en plena edad productiva.

Conversé con dos mujeres que padecen de cáncer, una de La Hachadura, ese cantón que por decreto legislativo de 1907 fue “erigido pueblo” fronterizo con Guatemala, del municipio de San Francisco Menéndez, en el departamento de Ahuachapán. La otra del municipio de Soyapango. La primera de 37 años, la segunda de 40. Ambas con cáncer en la mama y operadas. Ambas con tratamiento especializado, cobalto, quimioterapia y más. Una con un cuadro más crítico que la otra. Pero las dos, con gratitud, paciencia y esperanza en el tratamiento.

Son atendidas en el Instituto del Cáncer de El Salvador, una iniciativa privada que surgió en 1968 como Liga y en 1970 se convierte en Instituto Especializado en todo tipo de cáncer. Aliado con la Unidad Internacional contra el Cáncer (UICC), institución comprometida con la formación y especialización de recurso humano. En el Instituto del Cáncer de El Salvador laboran 25 especialistas, cuenta con equipamiento de bombas de cobalto, con braquiterapia, aceleradores y otros recursos necesarios para el tratamiento. Diariamente 100 pacientes promedio son atendidos con cobalto. Las máquinas se desgastan y para sustituirlas hay que hacer miles y miles de esfuerzos.

Visité el Instituto y me encontré con una cátedra de realismo... esa realidad golpea: muchas haciéndose diagnóstico, muchas haciéndose tratamientos y todas sometidas a un proceso de información y educación sobre el tema. La mayor parte reside fuera del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), viajan largos trayectos, seguramente sin desayuno y después del tratamiento difícilmente pueden volver a su hogar. El Instituto ha encontrado aliados en centros religiosos que albergan a los pacientes durante los días de tratamiento. Pero faltan.

El perfil de los pacientes del Instituto del cáncer de El Salvador es de bajos ingresos. El 70 % son mujeres. A todas les hacen estudio socioeconómico y su capacidad no da para cobrarles. Hay que subsidiar el tratamiento. ¿Qué políticas públicas hay sobre el tema? Pregunto porque hay avances tecnológicos, allí los vi, pero esta enfermedad sigue matando a los pobres y la mayor parte son mujeres.

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