Lo más visto

Más de Opinión

Antena parabólicaVer hacia arriba

Enlace copiado
Enlace copiado
Lo que pasa en nuestro país nos golpea a diario sin misericordia, haciéndonos sentir que no hay salidas al alcance para escapar de los peligros que atosigan la cotidianidad. Nos hallamos, sin duda, en un momento especialmente crítico, y frente a ello solo quedan dos opciones: encararlo internamente lo mejor que se pueda o tomar la ruta del exilio, que es la que escogen tantos salvadoreños desde hace tanto tiempo. Lo más curioso de todo es que la corriente migratoria se disparó caudalosamente cuando el país estaba entrando en una etapa mucho más promisoria que las anteriores, inmediatamente después del final del conflicto bélico interno que duró más de una década. Casi un cuarto de siglo ha transcurrido desde entonces, y las cosas se ven cada día peores. ¿Qué nos ha pasado y qué nos pasa? Quizás sea que no hemos podido ponernos a tono con las responsabilidades del momento y por eso nos es imposible identificar y aprovechar las oportunidades correspondientes. Animémonos, pues, a darle alientos a un país realmente vivible y convivible. ¿Cómo? Reconociendo los problemas como son y entrándoles en serio a las soluciones. Pongámonos en línea con los tiempos, reviviendo la voluntad de ser mejores. ¿Cómo? Dejando a un lado la frustración y apostándole al beneficio de la esperanza...

Lee también

Comentarios