Lo más visto

Más de Opinión

Aprender a descansar

Este día es el culmen de las fiestas en honor de El Salvador del Mundo, permitiéndonos contar con un periodo para descansar en familia, aunque por otro lado, puede ser motivo para sentirse nervioso ante la posibilidad de entrar en conflicto con los seres queridos... Da la impresión que, con tanto ajetreo de preparativos y atenciones para ir a la playa, al campo o a los paseos y excursiones, se va a necesitar asueto adicional para recuperarse de las vacaciones familiares...
Enlace copiado
Aprender a descansar

Aprender a descansar

Aprender a descansar

Aprender a descansar

Aprender a descansar

Aprender a descansar

Enlace copiado
Bromas aparte, la verdad es que una temporada de ocio es una oportunidad para profundizar los lazos de amor entre esposos, padres, hijos, hermanos, abuelos, primos, amigos y toda la parentela que por estar trabajando o estudiando no frecuentamos tanto. Algunos consejos para disfrutar el resto del descanso en familia:

1) Se pueden suavizar los conflictos en la convivencia con un mínimo de planificación, por ejemplo, los horarios y las tareas domésticas. Se puede hacer un poco de “brainstorming” (lluvia de ideas) previo entre la pareja o también con los hijos si los hay, para que participen todos los miembros de la familia en la elaboración de los planes de actividades. Puede ayudar hacer preguntas: ¿Cuáles son tus expectativas para las vacaciones? ¿Qué te gustaría no dejar de hacer? ¿Qué puedes aportar para crear un ambiente de armonía? ¿A qué estás dispuesto a renunciar?

2) Trabajar la empatía y asertividad. Ponerse en el lugar del otro y llevar a cabo negociaciones ganar-ganar, en especial entre los esposos, para que todos salgan ganando. Debemos ver a la pareja como un “emprendimiento” en el cual hay que trabajar duro y no dejar de innovar.

3) Mejorar la comunicación, reforzar la confianza y poner en común los objetivos vitales.

4) Sintonizar con lo “orgánico” y “natural”, tratando de alejarse del consumismo y del derroche de recursos aportando un toque de frugalidad al divertirse. No importa si la escasez es elegida o impuesta, la actitud positiva con que se enfrente es lo importante, de tal forma que se gocen las cosas simples y pequeñas de la vida. No hay que olvidar que el ser humano vive más feliz si tiene menos cosas materiales que lo aten y limiten. Así lo predicaron los griegos hace miles de años y así lo propone el cristianismo.

5) Las vacaciones (o los fines de semana) son ocasión para cuidar las tradiciones que los abuelos y ancestros nos han heredado, ya sea en las recetas especiales o por la manera de preparar las comidas; para escuchar las historias de sobremesas o de ver las fotografías y objetos familiares entrañables...

En una sociedad violenta como la nuestra, en la cual parece que no hay salida clara en el futuro cercano, el descanso familiar puede dar la oportunidad de ejercer el perdón hacia quienes nos han herido o para pedirlo con quienes hemos tenido desencuentros, ya que reconciliarnos es una condición indispensable para poder vivir una vida plenamente humana... No es difícil ver a nuestro alrededor muchas personas que hacen del rencor el doloroso centro de su vida y a veces incluso el principal motor de su existencia. Cuántos hermanos que no se hablan, vecinos que no se tratan, matrimonios que se separan entre violentas recriminaciones... ¿Cómo saldremos de tanta violencia, si no superamos rencores acumulados entre hermanos? (Jaime Nubiola, profesor de filosofía).
 

Lee también

Comentarios