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Asamblea que debiéramos elegir

“Debemos cambiar la forma de la Asamblea Legislativa, reducirla a 40 diputados representando a distritos que los elegirían y pedirían cuentas. Implementar protocolo de verificación de ‘instrucción y honradez notorias’. 
La Asamblea que elegiremos escogerá a la CSJ, la Sala de lo Constitucional, los protagonistas principales en la evolución de institucionalidad, enemigos del FMLN”.
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Rafael Castellanos / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Rafael Castellanos / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

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Son varias las cosas importantes que se pueden decir acerca de las elecciones, especialmente las de diputados. Aunque no hay nada que hacer por ahora, las reglas del juego no son las ideales para una Asamblea Legislativa en nuestro país. La primera y muy importante es que tenemos un número exageradamente alto de diputados para nuestro tamaño y neutra población, ¿qué pasaría si se reducen a 40, un poco menos de la mitad? Posiblemente tras un breve período de adaptación sería más eficiente, se concentraría en lo que es su deber, legislar adecuadamente. Actualmente legislan, pero también se meten a muchas cosas que no les corresponde por ley, lo que distrae enfoque y recursos. Se forman tantas comisiones que no son de su incumbencia, como las de tipo político en que interrogan a personajes políticos a quienes se quiere desprestigiar y muchas otras que no vale la pena mencionar hoy. De igual manera, aunque sea válido gastan a veces innecesarias cantidades de tiempo para discutir sobre homenajes y reconocimientos.

El costo de mantener una Asamblea con 84 diputados y cientos de “asesores” es injustificable, al disminuir los diputados disminuirán los asesores notablemente y se puede monitorear la pertinencia de su contratación... se publica que un solo diputado tiene más de 30 asesores... cuántos abusos más como este hay, deben rendir cuentas y justificarlo. Adicionalmente el ahorro de presupuesto sería enorme y más fácil de hacerlo transparente.

Lo mas relevante a cambiar es lograr que los diputados representen efectivamente a una población que vota por ellos y les rinden cuentas y no se reeligen si no hacen su trabajo adecuadamente. Para esta reforma es necesario dividir la población en distritos electorales, que si son 40 diputados serían 40 distritos. Cada diputado sería electo por un distrito, el suyo, a quien debe representar en la Asamblea y rendir cuentas. Adicionalmente cada distrito conoce más fácilmente a los candidatos, evitando tener diputados eternos que cambian de departamento, aunque no los una nada con ese departamento, los ejemplos abundan. ¿Qué de bueno puede tener el actual sistema? Se presta para engañarnos y los profesionales de la política ganen salarios y viáticos, viajen innecesariamente, tengan vehículos de lujo y exceso de seguridad, para que empleen a parientes, amigos, compadres, amantes y más. Representando a un grupo pequeño, no se esconden en el anonimato de representar “al pueblo” y tendrían que ser más honestos.

La Constitución manda que los diputados tengan instrucción y honradez notoria y no haber perdido los derechos de ciudadano en los cinco años anteriores a la elección. No tenemos un sistema de evaluación de la instrucción de los diputados, hemos visto en las cámaras, diputados que no pueden ni leer adecuadamente, en cuanto a la pérdida de derechos, debiera ser más amplia, no por 5 años, sino nunca, nunca. No ser corruptos ni delincuentes debiera ser el requisito más importante para ser diputado. En cuanto a la instrucción, debieran pasar examen ante un tribunal independiente de los partidos y en vez de promoverse con su fotografía, que muestren sus currículums.

Sé que la mayoría de la población está de acuerdo conmigo, excepto los diputados que no califican y sus empleados.

¿Cómo se logra una reforma de esa naturaleza si son diputados quienes aprueban la reforma? Debe ser probablemente una Constituyente, queda sobre la mesa, ciudadanos y políticos.

La Asamblea que elegiremos en unos días tiene la más delicada de sus funciones, elegir a la Corte Suprema de Justicia, Sala de lo Constitucional, que dada la brillante trayectoria de sus predecesores, que les ganó la enemistad de los perjudicados, principalmente el FMLN que trató de destronarlos y anularlos tantas veces, y esa sala sería la que conocería recursos que se presenten si el FMLN quiere modificar la Constitución para perpetuarse.

Delicado, ¿no?

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