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Asilo político de presidentes

Guillermo Cabanellas explica en su Diccionario de Derecho Usual que Asilo significa “lugar donde son recogidos y reciben asistencia los menesterosos
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Guillermo Cabanellas explica en su Diccionario de Derecho Usual que Asilo significa “lugar donde son recogidos y reciben asistencia los menesterosos, los ancianos, los inválidos y otras personas sin medios económicos, de mala salud o sin familia”, pero asilo político es la “protección que un Estado concede a acusados, condenados o perseguidos por delitos políticos, no permitiendo su extradición”, lo que nos lleva a determinar los delitos políticos por los que se persigue al expresidente Funes.

Cada país tiene su propia calificación de delitos políticos, por lo que quizás en Nicaragua un simple desfalco, mal uso de fondos públicos, revelación de secretos de enemigos políticos, pueda considerarse que constituyen delitos políticos, mientras según nuestro Código Penal se consideran tales “los relativos al sistema constitucional y a la existencia, seguridad y organización del Estado” y también “los (delitos) comunes cometidos con fines políticos”, por ejemplo el asesinato de un líder político, excepto cuando se trata de jefes de Estado, de manera que se abre una interrogante sobre los hechos por los que se acusa al señor Funes, pues parece que se trata de su enriquecimiento por malversación de fondos públicos, que ha dado origen a un proceso civil en su contra, no de un proceso penal que debe aplicarse para delitos comunes, para la denuncia, prosecución y prisión de ex funcionarios públicos, como fue el caso del expresidente Flores, quien estando en Panamá volvió al país para enfrentar tales acusaciones y se entregó a las autoridades para sufrir su detención y el proceso, que indudablemente incidió en su salud y concluyó con su fallecimiento, mientras que el expresidente Funes pide asilo en la “democrática Nicaragua” y el gobierno totalitario de Ortega, en menos de 24 horas se lo concede, ¿será porque en Nicaragua el enriquecimiento ilícito, desde los tiempos de Somoza hasta la actualidad, es un derecho del mandatario y sus amigos?

Pero quizás el expresidente Funes tiene algún problema de delincuencia política por violación de nuestro sistema constitucional, con el sistema de separación de poderes, de la prohibición de hacer política partidarista, etcétera, lo que parece confirmarlo el FMLN que se ha hecho cargo de su defensa, quizás por considerarlo inocente o porque (tiene alguna cola pateada), ¿o porque todos los políticos que le antecedieron hicieron lo mismo?; no es un examen de su probidad, sino un acoso político. Y así lo demuestra la Secretaría de Transparencia, cuando al dar el informe pedido sobre los viajes que hizo el entonces presidente Funes, obligado por la Sala de lo Constitucional, sin ninguna facultad porque nadie se lo ha pedido, publica los viajes de cuatro presidentes anteriores. Allí para, cuando debería seguir hasta Eva, porque por no matar ella la serpiente salieron del Paraíso con Adán, ya que según el FMLN esa es la manera de solucionar los graves problemas que tiene el país, echarle la culpa a todo el mundo; como antes lo hicieron, ellos que han sido bendecidos por santos, pueden hacer todo lo malo que hicieron sus antecesores, nos guste o no nos guste.

Quizás tengan razón, la Fiscalía General de la República debería presentar la acusación penal de los funcionarios públicos que se han enriquecido ilícitamente a costa de la Hacienda Pública o Municipal pues de acuerdo con el Código Penal de 1998 (y desde 1973), el enriquecimiento sin justa causa es ilícito y constituye un delito cuando dicho enriquecimiento haya sido con fondos públicos, delito que no ha prescrito, porque no han transcurrido diez años desde el fin de su mandato y no seguir un juicio civil privilegiado porque ya no es funcionario y todos somos iguales ante la ley.

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