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Atrapados en diagnósticos

Nuestro problema es la incapacidad de ejecutar. En el puerto de La Unión se tienen $220 millones paralizados, se finalizó, se inauguró y nunca va a operar porque la energía se ocupa en encontrar el millón de problemas y excusas para dejarlo tirado en el mar.
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El plan de Gobierno 2014-2019 “El Salvador productivo, educado y seguro” tiene como objetivo número uno “dinamizar la economía nacional para generar oportunidades y prosperidad a las familias, a las empresas y al país”.

Para hacer realidad el objetivo, plantea nueve metas y 11 líneas de acción. La primera línea de acción es la diversificación de la matriz productiva con énfasis en la producción de bienes y servicios transables y la seguridad alimentaria. Interesa dinamizar lo que se exporta y tiene alto valor agregado. La línea de acción tiene siete intervenciones, una de ellas es desarrollar “la movilidad, la logística, el transporte y los puertos, marítimos y aéreos”. El plan no dice cómo, ni cuando, ni con qué. Y tampoco dice quién o quiénes son los responsables. Las líneas de acción están vinculadas con la primera meta, la de alcanzar un crecimiento promedio anual de 3 %. Y la meta, aunque irrelevante, ¡es inalcanzable!

El plan de Gobierno tiene diagnóstico, y lo resumen al inicio de cada uno de los objetivos. Presentan la síntesis para dejar claro que los objetivos, las metas y las intervenciones no se las sacaron de la manga. Reconocen que el crecimiento es débil por cuatro factores: (1) la productividad de los factores de producción, (2) los altos costos de producción, (3) el bajo nivel de inversión productiva nacional y extranjera, (4) y el insuficiente dinamismo y el poco valor agregado de las exportaciones. ¿Y qué se hace efectivamente para superar los problemas?

No es la primera vez que han analizado estos factores. El Asocio para el Crecimiento suscrito entre los Gobiernos de El Salvador y Estados Unidos en noviembre de 2011 y el Plan de Acción Conjunto basaron sus objetivos y metas en el “Análisis de restricciones y limitaciones para el crecimiento”.

La conclusión del equipo responsable, integrado por representantes del Gobierno de Estados Unidos y del Órgano Ejecutivo 2009-2014, es que “El Salvador afronta por lo menos dos restricciones vinculantes: el crimen y la seguridad y la baja productividad del sector transable”.

La conclusión llega después del análisis de múltiples factores registrados en 223 páginas con fecha de julio de 2011. Y esta es la base del Plan de Acción Conjunto con compromisos concretos de ambas partes monitoreados por un Consejo para el Crecimiento, del que se espera “promover un ambiente de confianza y mejorar el clima de negocios”.

Han pasado 59 meses desde que se suscribió el Asocio para el Crecimiento e inicio del Plan de Acción Conjunto (noviembre de 2011-octubre de 2015). A la fecha hay compromisos sin honrar, metas sin cumplir y restricciones sin resolver o agravadas, como el caso de transporte y la infraestructura.

En el análisis de restricciones queda claro que “la infraestructura de transporte incluye la red vial, el Puerto de Acajutla, el Puerto de La Unión, el Aeropuerto Internacional, el Aeropuerto de Ilopango y un sistema deteriorado e inoperante de ferrocarriles”. En infraestructura hay muchos millones invertidos. Muchos millones deteriorados; muchos millones sin mantenimiento. Muchos millones sin operación. Y muchos millones desperdiciados. Y con todos estos millones, ¿somos un país pobre?

No somos pobres. Nuestro problema, nuestra debilidad y nuestra incapacidad es la administración de los millonarios recursos que tiene el país. Nuestro problema es la falta de resultados concretos. Nuestro problema es quedarnos atrapados en diagnósticos. Nuestro problema es la incapacidad de ejecutar. En el puerto de La Unión se tienen $220 millones paralizados, se finalizó, se inauguró y nunca va a operar porque la energía se ocupa en encontrar el millón de problemas y excusas para dejarlo tirado en el mar. Nadie está interesado en operarlo porque ni nosotros mismos creemos que puede funcionar. Tenemos la deuda internacional... ¿Van a solicitar condonación? ¿Qué hacer con esa millonada tirada al mar? A 59 meses las propuestas para reducir costos de transporte y atraer inversiones se han cambiado.

El puerto La Unión no funcionará como recurso para el transporte y la logística. CEPA no pudo concesionarlo. Antes de concluir con el período del Plan de Acción Conjunto, ojalá que Estados Unidos se interese en montar una base militar para el control del narcotráfico. El tipo de embarcaciones que utilizan puede vivir y sobrevivir con el azolve. ¿Y los otros puertos? Seguramente habrá interesados en seguir con diagnósticos.

Tags:

  • crecimiento
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