Loading...

Aún hay jueces en San Miguel

Nos toca a la ciudadanía mantenernos firmes en exigir que la solución a esta debacle autoritaria pase por la institucionalidad.

Enlace copiado
Centro de Estudios Jurídicos - Por el Imperio del Derecho

Centro de Estudios Jurídicos - Por el Imperio del Derecho

Enlace copiado

En el siglo XVIII Federico II reinaba en Prusia.

El rey construyó el Palacio de Potsdam, pero algo le incomodaba. Cerca del palacio había un molino, y el rey creía que le afeaba la vista. Entonces mandó a hacerle una oferta al molinero para comprarlo; este se negó. Envió una segunda oferta; y el molinero la volvió a rechazar. Entonces el rey ordenó demoler el molino.

El molinero pidió audiencia, y el monarca le recibió. Estaba listo para recibir las súplicas del molinero, y talvez decidía ponerse magnánimo... o talvez no. Pero el molinero no llegó a suplicar nada. Le entregó un papel al rey; y este lo abrió. Era una orden judicial que prohibía al rey demoler el molino.

Federico no reaccionó con la furia que todos esperaban. Dijo: "¡Aún hay jueces en Berlín!", y cumplió la orden judicial.

Aquí y ahora estamos en un escenario como el de la leyenda de Federico el Grande. Una decisión arbitraria y lesiva: la destitución masiva de jueces a través de las reformas a la Ley de la Carrera Judicial. Unas víctimas que en lugar de suplicar clemencia, deciden hacer valer sus derechos: los jueces sexagenarios que para defenderse invocaron ante un juez la Constitución, leyes y tratados internacionales. Y un tribunal que ordena al poder hegemónico la suspensión de su arbitraria decisión: la Cámara de Familia de la Sección de Oriente de San Miguel, que el pasado 22 de septiembre emitió la medida cautelar que ordena al presidente, a la Asamblea Legislativa y a la Corte Suprema de Justicia, la suspensión de las reformas a la Ley de la Carrera Judicial Solo hay una variable que falta en nuestra historia para terminar de emular la leyenda: que las autoridades a quienes se dirige esta orden judicial rectifiquen y la cumplan.

Tras un deterioro del orden constitucional que se aceleró tras el golpe de Estado del 1 de mayo, es esperanzador ver que aún hay jueces en San Miguel. En contraste, en la Sala de lo Constitucional no los hay (ni figurada ni literalmente).

No podemos ser ingenuos, y sabemos lo difícil que resulta que el presidente de la República, la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema de Justicia decidan obedecer la decisión de la Cámara de Familia de la Sección de Oriente. Lastimosamente las investiduras de la presidencia, diputaciones y de magistrados de la Corte Suprema de Justicia se han utilizado para urdir los peores ataques al orden constitucional, a la República y a la democracia. Pero nos toca a la ciudadanía mantenernos firmes en exigir que la solución a esta debacle autoritaria pase por la institucionalidad. Por eso el Centro de Estudios Jurídicos conmina al presidente, a la Asamblea Legislativa y a la Corte Suprema de Justicia que cumplan la medida cautelar y suspendan la aplicación de las reformas a la Ley de la Carrera Judicial.

La incorporación en la Lista Engel de los llamados magistrados impuestos de la Sala de lo Constitucional revela que cuando los funcionarios se atrincheran en la indecencia, lo único que logran es aislarse cada vez más, y volverse unos parias aquí y en el mundo. Aún es tiempo de que retomen el camino de la decencia e integridad. El mundo los mira.

UN PÚBLICO INFORMADO
DECIDE MEJOR.
POR ESO INFORMAR ES
UN SERVICIO DE PAÍS.
APOYA A LOS CIUDADANOS QUE 
CREEN EN LA DEMOCRACIA
Y HAGAMOS PAÍS.

Hacemos periodismo desde hace 106 años. Y ahora, como en otros periodos de la historia de El Salvador, el periodismo es fundamental para que la opinión pública se fortalezca.

HAZTE MIEMBRO Y DISFRUTA DE BENEFICIOS EXCLUSIVOS

Hágase miembro ahora

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines