¡Bienvenido 2018¡

Supongo que, como yo, hay muchos que ni se dieron cuenta como el 2017 se nos terminó tan rápido y nos toca ya empezar a pensar en el 2018, momento en el cual provoca repetir la frase de siempre “ojalá el otro año sea mejor que éste”, pero mi opinión al respecto es que el próximo año será exactamente igual a éste, con 365 días, 12 meses y 24 horas por día, somos cada uno de nosotros con una buena planificación y acertadas decisiones quienes podemos lograr que sea mejor, a pesar de los retos que tengamos que enfrentar.

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Aunque dentro de ese proceso interno de las  empresas para  prepararnos para el 2018 siempre estará, o debiera estar, un análisis / diagnóstico / evaluación de lo que hicimos y logramos en este año,  una revisión  de las tendencias futuras  que pudieran afectar nuestro contexto  y por supuesto, al flamante  plan que nos permitirá alcanzar nuestras metas de ventas y utilidades del año, personalmente considero que  todo sería más sencillo si el enfoque estuviera en la fuente de los ingresos de toda empresa:  el consumidor,  ese consumidor que cada vez tiene más poder, el poder que  siempre  le ha dado  su billetera  y ahora también el que le da su “Smartphone”.

Como generalmente sucede, cuando se establecen las metas de ventas anuales el gran objetivo es crecer, es decir vender más de lo que se vendió en el año anterior para ganar más dinero y eso es lo que corresponde porque, como siempre lo digo, las empresas deben generar riqueza para permanecer en el tiempo, pues una empresa que no gana dinero en cualquier momento va a desaparecer y con ello se perderá una fuente de empleo y una fuente de ingresos para otros, como por ejemplo  sus proveedores y no es eso lo que el país necesita.  Sin embargo, la gran pregunta es ¿cómo en una economía como la nuestra que crece apenas alrededor del 2.0%  puede alcanzar para que todas las empresas crezcan? la respuesta es que sencillamente no alcanza  y lo que se da es   el  “yo gano tú pierdes, yo estoy  bien tú estás mal”, ya que las que sí logran crecer lo hacen “robando”  mercado de las que se dejen.

Y es por lo anterior, que no debemos de olvidar que no se trata de cuanto queremos vender el próximo año, sino cuanto los consumidores nos querrán comprar, todo empieza con las personas, porque solo hay tres formas de ganar dinero: 1. Teniendo más clientes 2. Qué los clientes actuales compren con más frecuencia y 3. Que los clientes actuales compren  productos de mayor valor. Las tres tienen en común que  están basadas en lo que los consumidores quieran hacer y también las tres son parte de las estrategias de Mercadeo, porque según Sergio  Zymann “Mercadeo es la habilidad de convencer a los consumidores a comprar los productos de la empresa  con más frecuencia y en mayores cantidades, a los precios  que hacen posible la generación de utilidades”.

Siempre insistiré en que  tristemente son muchos los empresarios  del país que no comprenden la importancia del Mercadeo para el éxito de sus empresas,  porque su  enfoque es especialmente en  las finanzas y casi puedo asegurar, que nunca se acuerdan de pensar en ese consumidor que abre su billetera para comprar sus productos y  que con su dinero contribuye a que los  resultados  de sus  estados financieros sean positivos; cuando esto suceda  podrán  entender que el Mercadeo no es opcional, sino que es lo más importante para lograr el crecimiento de la empresa.

Sé que los obstáculos que tendremos que enfrentar son muchos, pero los invito a que le demos la bienvenida al 2018  con entusiasmo, valentía   y con el firme propósito de que lograremos que sea mejor que el 2017. Recuerden que  “si cuida  a sus clientes, las ventas se cuidan solas”. Buena suerte.

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