Lo más visto

Más de Opinión

¡Cómo han pasado los años! (II)

En el artículo anterior enfatizaba que se implementaron medidas económicas que dieron resultado hace bastantes décadas en un marco de una dictadura militar.
Enlace copiado
¡Cómo han pasado los años! (II)

¡Cómo han pasado los años! (II)

¡Cómo han pasado los años! (II)

¡Cómo han pasado los años! (II)

Enlace copiado
Entre los logros cabe volver a mencionar la cancelación de la deuda externa, el saneamiento de las finanzas públicas y la creación del Banco Central, que dio pautas para la aplicación de una política monetaria, cambiaria y crediticia, que facilitaban, potencialmente, en armonía con la política fiscal el logro de una estabilidad financiera.

Desde entonces gobiernos militares, golpes de Estado, intenciones de instaurar gobiernos democráticos han existido. Incluso hace un poco más de tres décadas se obtuvieron logros en materia económica y por momentos se suscitaron crecimientos económicos con estabilidad financiera a lo Ripley o como producto de medidas económicas. Claro se trataba de una economía bastante cerrada en la cual los términos de intercambio se simplificaban usando el café como producto de exportación y el petróleo como producto de importación.

Para los que tuvimos la suerte de ser técnicos de instituciones autónomas y privadas, dedicadas a la investigación económica y con propuestas tales como programas monetarios y estrategias económicas, plasmados en documentos que sirvieron, no necesariamente de cuñas para evitar que las puertas se cerraran, sino como referencia para implementar medidas de corte económico financiero.

En lo particular participé en los años 1978/1990 en tales instituciones y mis recuerdos como técnico estrictamente hablando me llenan de orgullo y de mucha satisfacción. Considero que el país había retomado el camino de inicio de un modelo agro-industrial con un maquilado liviano con miras a convertirse en uno más sofisticado de computadoras. Qué nos pasó, nos cayó leche de sapo como decían los amigos de mi padre, cuando observaban a un joven no muy agraciado físicamente, pero que había sido bien bonito en su niñez.

En los años ochenta, empezó no una economía de guerra como estrategia de algunos países desarrollados para producir armamento cuando la tradicional economía productora de bienes y servicios no marchaba del todo bien y como decía el profesor Paul Samuelson, Premio Nobel de Economía, “mantequilla o cañones”. No, en El Salvador surgió una economía en guerra y con una estructura productiva poco diversificada.

Las cosas se complicaron socio-políticamente hablando y aunque hubo años de crecimiento económico en términos relativos importantes, la sociedad salvadoreña a pesar de los acuerdos de paz continúa en guerra con un predominio de lo político sobre lo económico. Con un pecado que nos condena: la falta de un programa intenso y extenso de educación.

Cómo han pasado los años y las cosas han cambiado tanto desde mi época de tecnócrata, hasta llegar a los años de prolongados períodos de partidos políticos y el desaparecimiento por completo de la alternabilidad en el poder, hasta el grado de que un partido político me hizo recordar la novela de Alejandro Dumas “Veinte años después”. El fenómeno de la globalización nos tomó por sorpresa, por no decir otra usual expresión, y los programas de gobierno son folletos, pero no planes con ejecución programática y la improvisación es lo usual, ponderando más el costo político que el beneficio colectivo. En el artículo anterior hablaba de una dictadura de 13 años; 85 años después, podemos hablar de una dictadura y polarización política que impide, por ejemplo, la toma de medidas tributarias que faciliten una sostenibilidad fiscal; reiterando, internacionalmente nos califican mal, esencialmente por inestabilidad fiscal, polarización política e inseguridad ciudadana. Cómo han pasado los años y tristemente sin dejar legado. Somos más, la migración aumenta, las remesas también, pero hay bastante pobreza.

Tags:

  • deuda externa
  • dictadura militar
  • estabilidad
  • finanzas

Lee también

Comentarios