Lo más visto

Más de Opinión

Cómo solucionar las trabazones

Enlace copiado
José Afane - Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA 

José Afane - Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA 

Enlace copiado

En un congreso de urología reciente, mi colega keniano el Dr. Eprem Olweny platicó maravillas sobre el desarrollo que se está dando en su país. Esto gracias al asocio público-privado (APP), que los actuales gobiernos están implementado, sobre todo en salud y transporte.

Ha sido tal el desarrollo en transporte, que usted puede vivir en Mombasa, y trabajar a 120 km en Nairobi, gracias a un tren de alta velocidad (hasta 250 km/h), con capacidad para transportar 7,000 personas cada mañana. El recorrido de dicho tren es aéreo en su totalidad, para proteger a los animales del parque nacional, el cual está ubicado en casi toda la ruta. Un sueño hecho realidad gracias a la APP con una empresa china.

A pesar de que en la historia keniana abundan los problemas étnicos entre Swahilis y Bantús, su gobierno es moderado, pro-occidental y progresista; una democracia representativa (desde 1997), que evita enemistades con vecinos como Idi Amín.

Me imagino que en El Salvador, ubicado en el patio trasero de Estados Unidos, con potencial para ser el Singapur de Centroamérica; con solo 21,000 km cuadrados, y con un alto porcentaje de nuestra población residiendo en la gran potencia, un metro de solo 20 km, entre Soyapango y Santa Tecla, debía ser más factible que en un país africano.

¿Qué pensaría usted, mi estimado lector, si trajéramos un asesor de transporte público keniano y le diéramos un tour por nuestro glorioso SITRAMSS? Un fracaso que dividió la capital y creó un tráfico infernal para los que transitan del norte al sur de la ciudad, y viceversa. ¡Quedaría con la boca abierta! El asesor, además, se escandalizaría al enterarse que no existe un tren que conecte la capital con San Miguel ni con Santa Ana, ni un periférico que alivie las detestables trabazones del Gran San Salvador.

Nuestro sistema de transporte público está diseñado para maltratar a la población; y soluciones al respecto no se escuchan en las propuestas electorales. Únicamente nos prometen construir un aeropuerto en La Unión, algo ridículo en un país que no tiene buen transporte interno.

Nuestro tercermundismo no nos permite visualizar proyectos básicos de primer mundo. Los políticos se estancan en pleitos eternos, entre ellos mismos, mientras ignoran mejorar la calidad de vida de la población.

Un metro que recorra San Salvador fuera la primera solución. Pero para ello es necesario abrir nuestra mente, ser más objetivos y prácticos, concesionando lo que el gobierno no es capaz de lograr. No es posible, que países con extensiones infinitas, sin las ventajas del nuestro, cuenten ya con sistemas modernos de transporte, mientras nosotros seguimos en el atraso. ¡Qué triste es no poder ponernos de acuerdo, en un país tan pequeño!

Ya las tribus Bantú en África se transportan en un supertren, y nosotros en angostas arterias, bloqueadas por el SITRAMSS, quemando gasolina y perdiendo el tiempo, en semejantes congestionamientos. Kenia ha dejado atrás pensamientos de retraso y, hasta la agricultura han eficientado por medio de APP.

Dejemos de hacer pésimos negocios como el leasing del mercado Cuscatlán. Mejor apostémosle a los asocios público-privados, para atraer desarrollo e inversión y solucionar la maldita trabazón.

Urge un periférico y un metro en el Gran San Salvador. Si el gobierno no tiene cómo, que concesione. Pero no es posible sacrificar al pueblo porque no pueden, porque la APP es mala palabra, o porque ni siquiera inician obras que serían inauguradas por el siguiente gobierno.

A seguir el ejemplo de Kenia se ha dicho.

Tags:

  • asocio público-privado
  • metro
  • SITRAMSS
  • transporte público

Lee también

Comentarios