¿Cómo votaremos en 2015?

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¿Cómo votaremos en 2015?

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<p>Como expliqué en columna de LA PRENSA GRÁFICA del 11 de mayo del presente año, si bien el impacto de la lista cerrada desbloqueada en el ordenamiento jurídico salvadoreño parece no haber tenido un impacto colosal en la configuración por persona de la Asamblea Legislativa 2012, es un factor de profundización de la democracia, por cuanto activa un mecanismo implícito de rendición de cuentas entre el electorado y nuestros representantes. Es decir, el mecanismo de lista cerrada desbloqueada utilizado en las elecciones recién pasadas representa un significativo avance en la consolidación de las instituciones democráticas.</p><p>La sentencia de inconstitucionalidad 61-2009 que expulsa del ordenamiento jurídico disposiciones que impedían la postulación a candidatos independientes y la utilización del mecanismo de listas cerradas desbloqueadas desembocó en el Decreto Legislativo n.º 635 que reforma el Código Electoral; dicha reforma fue vetada por inconstitucional por el presidente de la República. Posteriormente y en sustitución del mencionado decreto se emite el Decreto Legislativo n.º 758, del cual la Sala de lo Constitucional, en Sentencia 57-2011, expulsa nuevamente algunas de sus disposiciones fundamentales, especialmente la normativa del artículo 262 del Código Electoral referente a la asignación de escaños entre los candidatos individualmente considerados. </p><p>En vista de lo anterior, la Asamblea Legislativa emite el Decreto n.º 940, que se diferencia de los demás en cuanto es un decreto transitorio que perdió vigencia con la terminación de las elecciones de 2012.</p><p>Lo mencionado implica que actualmente existe un vacío en la regulación electoral que solo puede ser solventado mediante una modificación del Código Electoral.</p><p>Un dato importante es que la legislatura pasada emitió el Acuerdo de Reforma Constitucional n.º 1 que reza como sigue: “Para ser elegido Diputado se requiere (…) ser postulado por un partido político o coalición legalmente inscritos, y en el orden de precedencia que el partido o coalición establezca”.</p><p>Solo falta, por tanto, la ratificación de la Asamblea Legislativa actual para instaurar el sistema de lista cerrada bloqueada y las candidaturas a diputado exclusivamente partidarias. Dicho acuerdo de reforma fue aprobado por prácticamente todos los partidos políticos, sin oposición. El acuerdo mencionado más la transitoriedad de la norma podrían indicar hacia a dónde podría dirigirse la regulación en el tema que nos ocupa.</p><p>Uno de los fines de la Constitución al establecer la doble aprobación para el caso de reformas a ella misma radica en el referéndum implícito que esta significa; es decir, no se vota por el partido o la fracción que se sabe ratificará una reforma que no es del agrado del votante y viceversa.</p><p>Resulta curioso que prácticamente ningún candidato ni partido abogara de manera insistente en la no ratificación de la mencionada reforma a la Norma Suprema. Evidentemente, de reformarse la Constitución de la manera en que se ha expuesto, no habría forma de establecer otro mecanismo, ni siquiera vía jurisprudencial; por lo que 2012 sería la primera y última vez en que los ciudadanos podríamos haber votado con el sistema aprobado para las pasadas elecciones.</p><p>Es importante entonces que los ciudadanos nos mantengamos informados y vigilantes de lo que sucede en el Órgano Legislativo, pues el regreso al mecanismo anterior es a todas luces un retroceso en la profundización de nuestra democracia, especialmente en el tema de rendición de cuentas y de reflejo de las preferencias ciudadanas en las decisiones de los representantes.</p><p>&nbsp;</p>

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