Lo más visto

Complejo de Eróstrato: especialistas en el arte de la apariencia

A más apariencias, más exceso de carencias. Eso es lo que se esconde tras el llamado complejo de Eróstrato, un fenómeno cada vez más común donde se esconde en realidad una personalidad falta de autoestima al esforzarse por aparentar lo que no es.

Enlace copiado
Tulio E. Magaña M.

Tulio E. Magaña M.

Enlace copiado

Es fácil encontrar personas con complejo de Eróstrato, quienes hacen del arte de la apariencia su forma de vida. También puede definirse como "exhibicionismo social". Son también los buscadores de "likes" en las redes sociales, personalidades que hacen de la apariencia una máscara sofisticada tras la que esconder su complejo de inferioridad.

La psicóloga Valeria Sabater (1917) plantea que en esta nueva era de cultura tecnológica hay mucha más posibilidad de mostrar la propia vanidad. Sin embargo, necesitar a diario de ese "like" y esa aprobación constante es patológico.

El complejo de Eróstrato no habita únicamente en el universo cibernético. Puede verse en muchos aspectos de la vida social. Se trata de la persona que acapara la comunicación de un grupo, de quien en la oficina se afana por aparentar ser una persona triunfadora, con un obsesivo culto al yo.

Quien vive para aparentar no solo acaba conformando una existencia hueca sino infeliz. Más allá de lo anecdótico, perseguir la notoriedad y el erostratismo puede llevar a muchas personas a generar conductas muy dañinas y desgastantes con el fin de adquirir notoriedad. La conducta altanera, prepotente, soberbia y engreída solamente es un mecanismo de defensa ante una autoestima disminuida y un fuerte sentimiento de minusvalía.

El nombre "complejo de Eróstrato" lo toma precisamente de Eróstrato, un joven de Éfeso, quien la noche del 21 de julio del año 365 a. C. prendió fuego al templo de Artemisa, una de las 7 maravillas del mundo, para pasar a la historia por ese hecho, ya que no podía ganar notoriedad por aspectos positivos. Cuando el monarca se dio cuenta de que esa era su intención al quemar el templo, prohibió que se registrara el nombre de aquel hombre y que se le relacionara con dicha destrucción. Sin embargo, aquella orden no sirvió de nada. El historiador griego Teopompo reseñó el incendio y registró el nombre Eróstrato, de manera que al día de hoy somos conocedores de este hecho.

La Psicología escogió a esta figura para dar nombre al complejo de las personas capaces de hacer casi cualquier cosa por sobresalir, por adquirir fama y renombre.

Alfred Adler, reconocido terapeuta austriaco de principios del siglo XX, plantea que estas personas tienden a trazar un plan de vida cargado de idealismos que difícilmente llegan a alcanzar. Presentan, además, un deseo exacerbado por sobresalir proyectando incluso una actitud despectiva hacia todos los que le envuelven. En muchos casos, al desear de manera tan desesperada ser el centro de atención y no lograrlo, terminan por acumular una gran hostilidad.

Por tanto, no puede banalizarse o tomar simplemente como anecdótica la conducta de quienes viven solo para aparentar, de quienes tienen la necesidad constante de ser el centro de atención e idealizar su yo menospreciando a los demás.

Toda apariencia es reflejo de serias carencias. Son personalidades frustradas que rechazan lo que son y buscan aferrarse a una imagen inventada, la cual cuesta mucho reafirmar ante una audiencia. En vista de que no siempre logran esa meta, pueden recurrir a actos más extremos, como hundir profesionalmente a otros, "serruchar el piso" y burlarse de otros sin escrúpulos.

El complejo de Eróstrato no únicamente limita el potencial del ser humano para ser feliz, sino que, en muchos casos, puede conducirle a mostrar su lado más oscuro.

Tags:

  • complejo de Eróstrato
  • apariencia
  • exhibicionismo social
  • like
  • idealismos

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines