Lo más visto

Más de Opinión

Con quien primero tenemos que conciliar es con la realidad que nos lo está demandando con apremios reiterados e insoslayables

Aunque los actores nacionales sigan obsesionados por teñir de política competitiva todo lo que se les pone enfrente, lo cierto es que lo que hay que enfrentar y hacer es mucho más que eso.

Enlace copiado
La Prensa Gráfica

La Prensa Gráfica

Enlace copiado

Hay muchísimos temas pendientes en el ambiente, y ese es uno de los factores que más dificultan el lograr un avance que sea realmente significativo, sobre todo en estos días y meses en que la competencia electoral va ganando fuerza porque las fechas en que se activará la voluntad popular en camino a las urnas están cada día más cercanas. Todavía estamos sobrecargados de indefiniciones e incertidumbres sobre lo que puede pasar de aquí en adelante, en especial en lo referente a los diversos efectos de la crisis pandémica, y el punto de la recuperación económica, que presenta tantas aristas y tantos desafíos, carece hasta hoy de formulaciones confiables, que apunten hacia las cuestiones de más dificultoso tratamiento y más complicada solución. Y lo que más sorprende, dadas las condiciones tan complejas en que nos vamos moviendo con tantos obstáculos, es que ni siquiera hay intentos serios de ponerse de acuerdo sobre lo básico, que es donde se centran muchas de las problemáticas más apremiantes para el país.

Estamos seguros de que si al menos se hiciera sentir, con iniciativas dignas de crédito, que las fuerzas nacionales, y muy en particular las que han estado y están más enfrentadas, ponen de manifiesto un principio de voluntad creíble de que se van a buscar soluciones a los problemas que nos agobian y van a aplicarse medidas de estabilización en las diversas áreas del quehacer nacional, habría un repunte de confianza para empujar decididamente hacia adelante, tanto en lo que está por reconstruir como en lo que está por emprender. Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿Por qué no hay ni siquiera atisbos de ello cuando la sociedad en su conjunto lo está solicitando y demandando?

Esta es hora de que los entes y los grupos más conscientes del destino de la nación tomen cartas de veras en el cumplimiento de esta responsabilidad verdaderamente vital, que es hacer y continuar haciendo todo lo que les corresponde para que nuestra sociedad en su entero conjunto se haga efectivamente partícipe de todas las tareas reemprendedoras del progreso nacional, que ha venido quedando al margen a consecuencia de las urgencias que se han hecho sentir abrumadoramente en los meses más recientes.

Y aunque los actores nacionales sigan obsesionados por teñir de política competitiva todo lo que se les pone enfrente, lo cierto es que lo que hay que enfrentar y hacer es mucho más que eso, por la misma naturaleza de la etapa que atraviesa la realidad del país. Identificar hasta en sus mínimos detalles dicha realidad presente nos permitirá entender a fondo lo que pasa y puede seguir pasando, según los datos perceptibles en los distintos planos de lo real. Y es que eso mismo que pasa nos obliga a distinguir entre lo que es lucha por la preeminencia en el ejercicio del poder conforme a la dinámica competitiva tan propia de la democracia y lo que son los deberes de convergencia en pro del bien común. Ambos aspectos son legítimos y deben funcionar con la apropiada armonía.

Quien más conciencia necesita en la coyuntura presente es la llamada clase política, que con tanta frecuencia se desvía de sus responsabilidades propias, generando así inseguridades e inconsistencias de todo tipo.

Y las elecciones que se avecinan son un escenario muy propicio para poner de relieve el imperativo de hacer valer dicha conciencia, cuya volatilidad y cuya dispersión provocan peligros estructurales altamente malsanos.

Continuaremos insistiendo en estos puntos claves para la sostenibilidad y la buena salud del sistema, que es lo que a todos debe interesarnos en primer término, porque de ahí depende que el país se mantenga en la ruta correcta.

Tags:

  • realidad
  • política
  • voluntad
  • elecciones

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines