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Conjura contra la justicia (Otro desprestigio internacional)

La “persecución política” ha adquirido carta de ciudadanía; en ella se escudan muchos funcionarios para descalificar la aplicación de la justicia y expiar sus pecados.
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Olvidan que llegaron al poder, precisamente esgrimiendo, entre otros males, la violación sistemática de los derechos económicos, civiles y políticos más elementales. Es más, la estigmatización de la justicia –auspiciada desde los mismos centros de poder y generalmente asociada con sonados casos de corrupción– se ha convertido virtualmente en un producto de exportación, para ponernos en la vitrina internacional como un país donde las leyes son violadas sistemáticamente por los responsables de aplicarlas. Como se sabe, el blanco favorito ha sido la Sala de lo Constitucional por sus históricas sentencias y, más recientemente, la FGR.

Uno de los casos más escandalosos se dio cuando la AL quiso imponer como presidente de la CSJ a un personaje a simple vista dócil y entregado a la causa del partido de tomar por asalto todos los poderes del Estado. Habiendo sido vetado por la SC, por sus vinculaciones partidarias, sus padrinos acudieron infructuosamente a la Corte Centroamericana de Justicia, que fue descalificada por la misma Sala para intervenir en el caso, aunque este dejó como evidencia el poco respeto que algunos personajes enfermos del poder tienen por la soberanía nacional. Su siguiente jugada fue imponer a otro aliado, que a pocos meses de ungido, fue destituido por las mismas razones.

Después vendría la actitud demencial de proponer, en un foro internacional, una censura contra la misma Sala por haberle quitado el fuero a los diputados suplentes, dando así una muestra más de su cínico e incongruente discurso sobre el nacionalismo que se autoatribuyen. Hoy nuevamente, el principal señalado por esos pasos en falso invoca el mismo estribillo de la “persecución” para impugnar la participación de dos magistrados en el proceso que se le sigue por presunto enriquecimiento ilícito.

Otro hecho vergonzoso ocurrió hace poco tiempo cuando un diputado desocupado, acompañado de un expresidente del PARLACEN, viajó a Washington para interceder por un dirigente del partido vinculado con un empresario procesado por corrupción y para denunciar a la embajadora Manes –quien ha estado muy activa en el combate de ese flagelo junto con otros colegas europeos– por su injerencia en los asuntos internos. Hace dos semanas volvieron a la carga acusándola de lo mismo, por apoyar a un grupo de jóvenes deseosos de contribuir a un novedoso proyecto. Hoy en día, también anda de la ceca a la meca un defenestrado magistrado del TSE (igualmente vinculado al partido) acusando a la Sala de violentarle sus derechos. Sus quejas ante la CIDH solo han servido para enlodar más al país y para poner en evidencia que su interés en el cargo va más allá del patriotismo que reivindica. Pero sin duda el caso más emblemático es del expresidente Funes que se fugó a la “democrática” Nicaragua con el apoyo del partido, argumentando ser un perseguido político y que para escarnio de la democracia se burla de la justicia.

Probablemente siguiendo estos ejemplos, aliados de un indiciado por supuestos delitos de extorsión montan un circo en la capital gringa para unirse a la campaña contra la señora Manes, esta vez por no velar por los derechos de un conciudadano, cuando probablemente de regresar a Estados Unidos iría a pasar el resto de sus días en buen recaudo, por suplantar a autoridades de ese país. Al mismo tiempo, el empresario del cuento, que tenía arresto domiciliario, se fugó misteriosamente para recalar en Suiza argumentando que la FGR también ha violentado el debido proceso. En este caso, su defensa en Ginebra aparentemente ha sido muy convincente, pues hasta la INTERPOL está dilatando el proceso de extracción, según las autoridades competentes.

Todos estos casos han enlodado internacionalmente la aplicación de la justicia en el país. Ojalá que el caso de VECA y todos los otros desmadres de Alba no vayan a caer en esta categoría.
 

Tags:

  • corrupcion
  • persecusion politica
  • justicia

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