Consternado por los accidentes de tránsito

En El Salvador no hay educación vial, no se tiene capacidad ni sentido común para manejar. La capital y sus alrededores están llenos de vehículos manejados por irresponsables que desconocen o prefieren ignorar las reglas de tránsito.
Enlace copiado
Consternado por los accidentes de tránsito

Consternado por los accidentes de tránsito

Consternado por los accidentes de tránsito

Consternado por los accidentes de tránsito

Consternado por los accidentes de tránsito

Consternado por los accidentes de tránsito

Enlace copiado
Waterford, MI. Soy un salvadoreño que reside en Estados Unidos y en Canadá por más de 33 años y he tenido la oportunidad de visitar El Salvador en muchas ocasiones.

En una de mis últimas visitas ¡qué sorpresa me llevé una semana después de mi llegada! Empecé a notar ciertas conductas entre los motoristas de autos que no son normales en cualquier otra sociedad.

La sorpresa más grande la tuve en las carreteras, principalmente en la Troncal del Norte y en otras calles y avenidas de San Salvador, y se trata de la habilidad (o falta de ella) de manejar un vehículo automotor, sin tener la mínima capacidad para hacerlo.

Y me pregunto: ¿Quién o quiénes han autorizado a estas personas para poder manejar un vehículo?

Noté en repetidas ocasiones (y fueron muchísimas), a diario y a lo largo de todo el día y la noche cómo un alto número de motoristas particulares y comerciales (de buses, taxistas y camiones) violan las más básicas reglas de tránsito, ya sea no respetando las señales de tránsito o ignorándolas.

Se nota que no hay educación vial, no se tiene capacidad ni sentido común para manejar, y la capital y sus alrededores están llenos de vehículos que son manejados por irresponsables que desconocen o prefieren ignorar las reglas de tránsito.

El problema no lo queremos afrontar, porque hay necesidad de transporte y cada quien tiene que resolverlo como pueda, y eso lo entiendo perfectamente, porque cada ciudadano que por diferentes motivos tiene que trasladarse de un lugar a otro, tiene que utilizar su propio medio de transporte ya sea su vehículo propio o el transporte público. Y es allí donde radica el problema.

¿Qué ha hecho el Viceministerio de Transporte (gobierno) en términos de educación vial? ¿Qué clase de capacitación se exige al solicitante de una licencia de manejar? Me atrevo a decir que nuestro gobierno no exige demasiado en términos de preparación para el conductor, así como lo hace en otros campos, dizque profesionales, como profesores, abogados, arquitectos, ingenieros, etcétera, porque los hechos lo demuestran, con personas con muy bajo conocimiento del reglamento de manejo, y esto se ve reflejado en las vías públicas.

Ahora quiero que me entiendan el porqué escribo este artículo y es más que razonable y lógico, y lo haré con una pregunta para el lector:

¿Está usted dispuesto a jugar ruleta rusa todos los días?

Todo el que vive en zonas de mucho tránsito automovilístico de El Salvador se arriesga a ser atropellado, arrollado o como quiera llamársele, y hasta perder la vida. Lo sorprendente es que ya en este mi querido país nadie se interesa por remediar la situación: hemos llegado al extremo de ignorar este grave problema porque creemos que tenemos otros problemas más grandes.

La verdad, estimado lector, que si perdemos la vida, no tendremos más problemas.

Y me parece irónico que aún pensemos que el problema del conductor ignorante es uno de los tantos problemas que nuestro país tiene y nadie puede solucionar, y que ya nos dimos por vencidos, y que tenemos otros de mayores dimensiones, como el crimen organizado (muy de moda con el asesinato de los 3 diputados y su motorista, en Guatemala), las maras o pandillas, la falta de servicios útiles, como agua, electricidad, salud, educación, vivienda, etcétera.

Vale la pena reconocer que todos los problemas antes mencionados que han llegado a ser los más grandes que tenemos en nuestro país, en un momento empezaron siendo pequeños cuando pudieron resolverse pero se dejaron crecer sin atenderlos. Así, como este del conductor irresponsable, que se fue agravando cada día hasta llegar ahora al punto que no se puede resolver fácilmente, pues se han convertido en una problemática de raíces muy profundas.

Insisto en mi interés en comunicar al lector con esta nota que el problema de la violencia y crimen, así como otros de tipo social como la educación, vivienda, falta de agua potable, electricidad, etcétera, no es que no podamos resolverlos. Lo que ha sucedido es que no les hemos prestado la debida atención cuando todavía podíamos solventarlos. Y la culpa de todo es que no hemos sido capaces de enfrentarlos en el momento indicado, así como lo es el caso del conductor irresponsable, que día a día causa tanta muerte y dolor a un gran número de familias humildes y trabajadoras, pero que nuestro gobierno las ignora, así como ha ignorado la educación, los servicios médicos, vivienda, agua potable, electricidad, etcétera.

Quiero finalmente expresar mi opinión al público, que los problemas que ahora vivimos, como los antes mencionados, no son los más grandes que tenemos, ya que el mayor es el de la ignorancia, por no querer resolver el pequeño problema como lo es el del conductor irresponsable.

Tags:

  • conductores
  • accidentes
  • vmt
  • violencia

Lee también

Comentarios

Newsletter