Lo más visto

Construir desde la oposición

Enlace copiado
Héctor Silva H. - Regidor propietario electo, Concejo Municipal  de San Salvador

Héctor Silva H. - Regidor propietario electo, Concejo Municipal de San Salvador

Enlace copiado

Ha pasado poco más de un mes y medio desde que las y los salvadoreños acudimos a las urnas para elegir a quienes nos representarán en la Asamblea Legislativa y en los concejos municipales durante los próximos tres años. Los resultados confirmaron el apoyo de la gran mayoría al partido Nuevas Ideas que, impulsado por la popularidad del presidente Nayib Bukele, logró 55 diputados y 152 alcaldías. La oposición, en contraste, logró 20 diputaciones y 86 alcaldías. El escenario garantiza a Bukele y a los suyos, en buena medida, el manejo de la frágil democracia salvadoreña.

En mi caso, 7,441 votantes capitalinos confiaron en mí y me eligieron como regidor propietario en el Concejo Municipal de San Salvador. Soy, ahora, un funcionario electo de la oposición.

La oportunidad de servir a las y los capitalinos es, sin duda, el privilegio de mi vida, pero representa también una responsabilidad que requiere de reflexiones integrales sobre las implicaciones de ser servidor público en las circunstancias actuales. ¿Qué es la oposición? ¿Quiénes conforman ese "bloque"? ¿A qué nos oponemos y con qué propósito? ¿Cuál es nuestra función primordial? Son preguntas que me he hecho desde que fui electo.

Los resultados del 28 de febrero también garantizan al oficialismo el manejo eventual de la Fiscalía General, la Corte de Cuentas y la Procuraduría de Derechos Humanos, entre otros. Ese escenario evoca la frase que el presidente Bukele, rodeado de armas, pronunció mientras usurpaba la silla del presidente de la Asamblea Legislativa el 9 de febrero del año pasado: "ahora creo que está muy claro quién tiene el control de la situación". Ahora, cuando más pequeña es la oposición, más grande es su tarea: trabajar por el país, mientras procuramos que las características autoritarias no se transformen en la destrucción total del sistema democrático y de libertades en el que aún vivimos. Para cumplir, primero debemos cuestionarnos.

La magnitud de la victoria oficialista radica no solo en los aciertos de Bukele, sino también en los desaciertos de sus opositores. Está de más mencionar la desconexión perpetua y la corrupción sistemática que caracterizaron a los gobiernos de ARENA y el FMLN. La oposición no es homogénea y, en esta ocasión, los partidos nuevos, como Nuestro Tiempo –en el que milito–, también cometimos errores: la falta de definición práctica e institucional en temas relacionados con nuestro apoyo a los derechos humanos nos pasó factura, por ejemplo.

Desde Nuestro Tiempo impulsamos candidaturas valientes que, a pesar de no resultar electas, fueron respaldadas por movimientos sociales y por miles de personas que creen en la importancia de abogar por los derechos humanos, la institucionalidad y el derecho a cuestionar a quienes nos gobiernan. Son los casos de Aída Betancourt, Bertha Deleón, Andy Failer, Erick Iván Ortiz, Leonor Selva y María Revelo, por mencionar algunos. Hoy tenemos la responsabilidad de ser más claros y contundentes.

Tenemos que ser humildes y escuchar a la gente. Está claro que algunos salvadoreños están cansados del conflicto y esperan funcionarios que privilegien el servicio público eficiente por encima de la megalomanía que ha caracterizado a la política tradicional. Esto no significa que los esfuerzos por denunciar la corrupción atribuida al oficialismo deben pasar a segundo plano, pero sí nos indica que nuestra prioridad debe ser buscar consensos que impulsen el desarrollo de la mayor cantidad de proyectos y transformaciones en beneficio de la ciudadanía. Denunciar la corrupción y trabajar con un "fin común" no deberían ser aspiraciones excluyentes, siempre y cuando ese "fin común" sea el mismo: servir y no servirnos.

En uno de mis primeros intercambios con el alcalde electo de San Salvador, Mario Durán, le expresé eso mismo: mi prioridad es trabajar para impulsar, de forma transparente, todos los proyectos que nos ayuden a construir una ciudad más justa y próspera para las y los capitalinos. Ese es mi compromiso: ser oposición a la opacidad y la discrecionalidad, con un enfoque claro en el bienestar de las y los capitalinos.

Tags:

  • oposición
  • Bukele
  • capitalinos
  • oficialismo
  • consensos

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines