Consumo responsable de los “smartphones” al conducir vehículos

La mayor causa de accidentes automovilísticos, y la mayoría con desenlace fatal, es por la distracción al conducir, siendo la causa principal el uso del “smartphone” o teléfono celular inteligente al manejar (es inteligente porque contiene el uso de data para “textear”, tomar fotos, leer correos).

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En el primer semestre de lo que va de 2017 han fallecido 220 personas, de un total de 679 casos, por “distracción al manejar”, un 32 %. En total, en dicho periodo, han ocurrido 2,771 accidentes por esa razón y ocupa el primer lugar en la lista de motivos principales de ocurrencia de los casos. Al final de 2016 fueron más de 4,700 accidentes por distracción, y este ocupó el segundo lugar de las causas.

Sabemos que hay más teléfonos celulares que habitantes, y de estos cerca de 3 millones son “smartphones”, y la cantidad de personas que conducen vehículos y utilizan su teléfono al hacerlo va en aumento. Me atrevería a indicar que un 80 % de los conductores de vehículos utilizan su “smartphone” cuando salen a diario a manejar en las carreteras y calles.

De acuerdo con los medios de comunicación, hay 60 accidentes diarios en los que se ven envueltos vehículos. Estas cifras son suficientes para establecer que debe existir un consumo responsable del “smartphone” al conducir. La Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial estipula que “el conducir manipulando o haciendo uso de teléfono celular… agenda de cualquier clase, dispositivo o aparato electrónico… que dificulte el manejo… u ocasione o posibilite la distracción en el conductor… se aplicará multa de $57.14”. A dicha ley se le hace caso omiso la mayoría de los conductores. Basta con ver por la noche la luminosidad dentro de los autos, originada por el uso del “smartphone”. En el consumo responsable de estos aparatos, habiendo ya una ley que prohíbe el uso de estos al conducir, involucra tanto a las marcas que ofrecen el servicio de venta y activación del equipo, como a las personas que los adquieren (usuarios). Ambos deben de suscribir un marco voluntario de actuación frente al inminente peligro –que está demostrado– de distraerse y ocasionar un accidente mientras conduce un automóvil, usando su “smartphone”.

Hay intentos de actuar de forma responsable, tal como la tecnología denominada “manos libres” y la de “nannies” que congelan la actividad del equipo mientras se opera un vehículo, las cuales aún son un peligro, ya que depende de la persona el que los use o no. Por eso es que las marcas de los negocios de telefonía deben de incorporar en el diseño de sus ofertas de valor a sus clientes información relacionada con advertir a los usuarios acerca del peligro que existe al utilizar el equipo al conducir; deben de construir una red de colaboración preventiva con las escuelas de manejo, con negocios que tengan relación con conducir, las agencias distribuidoras de autos, la Asociación de Distribuidores de Vehículos, las ventas de accesorios de autos. Crear un código de buena conducta al conducir sin que medien los legisladores, que sea de autorregulación.

Se trata de que el consumo responsable se aplique por voluntad propia, y no por la creación de leyes prohibitivas; que por cierto no logran frenar el incremento de accidentes ocasionados por distracción al volante, por el uso del aparato celular inteligente. Siendo responsables en el uso del “smartphone” se ayudará a no poner en riesgo nuestras vidas y las de otros.

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