Conversemos: ¿por qué no se elige al CNJ?

Han pasado más de 8 meses sin que la Asamblea Legislativa cumpla con su obligación constitucional de elegir a 5 de los 7 miembros que deben conformar el Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ).
Enlace copiado
Enlace copiado
Antes ya nos hemos referido al hecho de que resulta completamente injustificable que los diputados se tomen a la ligera los plazos para elección de funcionarios de segundo grado y que actúen como si ninguna consecuencia existiera.

Sobre ese punto solo queremos enfatizar que, desde nuestra perspectiva, sí existen consecuencias que eventualmente pueden ser deducidas. Pensamos además que existe una omisión que al ser de rango constitucional, puede ser conocida y zanjada por la Sala de lo Constitucional. Estamos dispuestos a contribuir con el surgimiento de corrientes jurisprudenciales que de una vez por todas eliminen esta mal sana práctica y que eviten que en el futuro tengamos que encontrarnos en similares circunstancias.

Sin embargo, en esta oportunidad queremos referirnos de manera especial a las verdaderas razones por las que 5 de los miembros del CNJ no han podido elegirse. Esta vez, el forcejeo y la omisión tienen como basamento la elección de magistrados de la Corte, que ocurrirá en 2018.

En efecto, los concejales que algún día resulten electos en este proceso son los que en 2018 tendrán que proponer a 15 candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Ese año, tiene que nombrarse a 5 magistrados, 4 de los cuales pasarán a integrar la Sala de lo Constitucional.

Es esto último el meollo del asunto. En los últimos años, a través de las actuaciones de la Sala, ha quedado clara la importancia que tiene la independencia judicial en un Estado de derecho.

Con todo y sus naturales yerros, lo cierto es que la Sala de lo Constitucional ha marcado un hito histórico con resoluciones que han ocasionado que se reestructure el sistema electoral, que han contribuido a la modernización de los partidos políticos, que han sentado precedentes que ahora no pueden ser ignorados al elegir a funcionarios de segundo grado, que han propiciado la transparencia en la gestión pública y que han permitido que se subsanen omisiones legislativas como la que ahora nos ocupa.

Sus actuaciones han resultado incómodas para muchos de los tradicionales actores políticos, y es esta la verdadera razón por la que desde ya se están haciendo los cálculos necesarios para –en palabras de uno de los diputados– no se cometa el mismo error de elegir jueces independientes.

Con todo y lo ocurrido y sin pecar de ingenuos, nos parece que estamos en un momento oportuno, en el que podemos invitar a los diputados de la Asamblea a que reflexionen sobre el daño que se le hace a nuestra democracia al adoptar este tipo de actitudes.

Es oportuno porque justamente hace unos días conocimos, estadísticamente, el desgaste que frente a la ciudadanía tienen los partidos políticos y el distanciamiento con la clase política en general. Son precisamente este tipo de omisiones y cálculos políticos los que han llevado al hastío de los ciudadanos.

Para ello, hemos invitado a los diputados de la subcomisión política de la Asamblea, a fin de que nos expliquen con detalle los obstáculos que se están afrontando para concretar esta elección, que nos digan cuál es la posición del instituto político que representan y que juntos identifiquemos mecanismos que permitan solucionar el impasse legislativo. Ya hemos recibido la confirmación de tres diputados representantes de tres distintos partidos políticos; confiamos que el día del conversatorio contaremos con todos ellos.

La invitación es extensiva a todos quienes quieran acompañarnos el día de mañana a las 6:30 p. m. en las instalaciones del CDI. Seguimos con nuestro afán de velar por el imperio del derecho.

Lee también

Comentarios

Newsletter