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Convertidos...

¿Qué funcionario del actual gobierno no tiene vasos comunicantes, vínculos, experiencias, militancia o un pasado que no haya tocado las aristas de ARENA o el FMLN? Efectivamente, la idea de "los mismos de siempre" es un mito.

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Óscar Picardo Joao - Colaborador de  LA PRENSA GRÁFICA

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El término "converso" o "convertido" suele utilizarse desde el punto de vista religioso, refiriéndose a un renegado o un apóstata, que abandona su condición y retorna o se incorpora a una secta o iglesia. El diccionario define a los convertidos como: persona que ha aceptado una ideología política o religiosa distinta de la que mantenía hasta ese momento.

El converso cambia radicalmente su parecer, puntos de vista o convicciones, descubre que estaba en el lado incorrecto de la historia, rectifica y asume su nueva realidad; además, suelen ser los más fanáticos y se exponen como ejemplo o modelo.

Pero hay conversiones de conversiones; una conversión coactiva no puede ser verdadera, es necesariamente falsa. Hay gente que cambia por miedo, por conveniencia, por violencia, por dinero, etcétera.

Así, llegamos al punto de los "falsos conversos"; los que han cambiado sus principios y sus ideales por conveniencia o por otras razones cuestionables; lo cual, cada vez es más común en la clase política. En un trabajo experimental que realiza el Centro Universitario de Neurociencias de la Universidad Francisco Gavidia, se han identificado seis causas que están a la base de los cambios ideológicos: Dinero, Poder, Sexo, Religión, Miedo y Crisis...

Después de los Acuerdos de Paz (1992) muchos socialistas o comunistas se transformaron en neoliberales o capitalistas; incluso, desde el punto de vista ideológico, abandonaron los manuales de Marx, Lenin, Mao Tse Tung o Marta Harnecker y abrazaron, de manera consciente o inconsciente, los postulados de Keynes o Smith. En pocas palabras, comenzaron a saborear las mieles empresariales de los dólares.

Llegaron los gobiernos de ARENA y del FMLN, y el debate entre la primacía del mercado y el control del Estado se fue debilitando, mientras robaban o se beneficiaban a manos llenas. Los neoliberales obviamente defendían la desregulación y privatización de todo, buscando enriquecerse con el menor esfuerzo y en el menor tiempo posible; mientras que muchos "socialistas" con el discurso enarbolaban la ideología del socialismo del siglo XXI mientras actuaban como capitalistas clásicos.

Los consecuentes, los honrados, los genuinamente fieles a sus ideas, eran o son tan pocos, que nos cuesta contarlos con los dedos de una mano. Schafik Jorge Hándal o Rogelio Poncel ¿y quién más...?; incluyendo a alguien que tuviera la capacidad ética para denunciar los desmanes de ALBA y otros negocios de corrupción.

Luego de la debacle de ARENA y FMLN la mayoría de políticos –o sus hijos– decidieron despojarse de los símbolos y colores, de las estrellas y cruces y migraron a Nuevas Ideas. Allí encontraron un nuevo redil para seguir en lo que estaban, pero de manera neo-institucionalizada y renovada, algo más cool.

¿Qué funcionario del actual gobierno no tiene vasos comunicantes, vínculos, experiencias, militancia o un pasado que no haya tocado las aristas de ARENA o el FMLN? Efectivamente, la idea de "los mismos de siempre" es un mito. La mayoría ha realizado un breve acto de conversión y contrición y se saltaron la barda.

Lo cierto es que son "la clase política"; un grupo de fulanos –porque llamarlos ciudadanos da escozor– que se han acostumbrado a vivir de los fondos públicos y que van mutando, convirtiéndose, para seguir en ese mundo del poder en donde todo es más fácil, en donde se consiguen privilegios, en donde se hace dinero por vías alternas, a través del clientelismo, el compadrazgo o la corrupción.

Estos convertidos son como una secta, tienen sus seguidores que amplifican su mensaje y les defienden digitalmente a capa y espada. Luego "renuncian a satanás y a todas sus obras", se cambian de chaleco o gorra y siguen en otra parcela. Así ha sido y la gente, que tiene necesidad de creer en algo o en alguien, que sigue esperando el Mesías que no llega, les cree.

Rubén Blades en la letra "El Padre Antonio y el monaguillo Andrés" anota: "Le han dado el puesto en la iglesia de monaguillo; a ver si la conexión compone al chiquillo. Y su familia está muy orgullosa, porque a su vez piensa, que con Dios conectando a uno, conecta a diez". Así piensan y actúan muchos: con uno adentro del poder conectamos a diez...

Políticos con ideales, con convicciones firmes, éticos, que quieran verdaderamente servir, o no hay o son tan pocos que no se hacen sentir o notar. Más allá de la pseudo fe de ciertas "mayorías", si yo le preguntara al lector: ¿en quién confía usted?, ¿qué políticos o funcionarios pueden ser referentes éticos?, ¿qué político o funcionario ha sido consecuente a sus ideales y principios?, no sé si me podrán dar un par de nombres.

Han hecho fortunas con licitaciones, han pagado sus deudas, han educado a sus hijos en las mejores instituciones educativas, viajan, vehículos de lujo, ropa fina, les cambió la vida; todo está a la vista, no son ideas especulativas; el buen vivir y la pobreza no se pueden ocultar. Sigan en su conversión, cambiando y fingiendo.

Conversión es sinónimo de cambiar, y cambio es la palabra más utilizada en las campañas electorales; la cuestión es ¿qué cambia?; solo basta observar para descubrir la realidad que el cambio solo está en los conversos...

Disclaimer: Somos responsables de lo que escribimos, no de lo que el lector puede interpretar. A través de este material no apoyamos pandillas, criminales, políticos, grupos terroristas, yihadistas, partidos políticos, sectas ni equipos de fútbol... Las ideas vertidas en este material son de carácter académico o periodístico y no forman parte de un movimiento opositor.

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