Convivencia y seguridad ciudadana

Es muy común ver hoy en día gente insultándose, peleándose un estacionamiento, sacándole algún tipo de arma a otro solo porque algo no le parece o no está de acuerdo con ello, en los pueblos más desarrollados donde la ley se aplica como debe de ser, la convivencia y seguridad es uno de los beneficios que los ciudadanos gozan y de lo que es parte las instituciones del Estado encargadas de hacer cumplir las leyes.
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Por supuesto que esto no solo es responsabilidad de las instituciones involucradas en el tema de convivencia y seguridad, también lo es de los ciudadanos que a través del ejemplo, la cooperación y ayuda permiten que estos beneficios sean aprovechados por todos.

En El Salvador esa idea parece ser sacada de un cuento de hadas, la prepotencia, la violencia, el desorden, la vivianada están a la orden del día, sin que nadie ponga el orden respectivo, vemos a menudo cómo ciertos automovilistas cometen infracciones de tránsito a cada rato sin que la policía haga en la mayoría de casos nada; ciudadanos botando la basura en cualquier lugar, no utilizando las pasarelas, haciendo desórdenes en cualquier parte, manchando paredes, gente y funcionarios apropiándose de lo que no les pertenece, etcétera, la lista es larga, últimamente han surgido nuevas leyes y ordenanzas con sanciones de tránsito, de orden público, mejor dicho ahora tenemos leyes para casi todo, pero de qué sirve, si no se aplican como tiene que ser.

Sin embargo la pregunta es: si tenemos leyes, ordenanzas, regulaciones etcétera, ¿por qué el desorden se mantiene y hasta se incrementa?, las respuestas son muchas, pero mencionaré algunas de las principales: a) la primera es la falta de cultura y educación, esa que no se recibe en las escuelas sino en la casa, si los padres son irresponsables, desordenados, no esperemos que los hijos sean diferentes, los hijos son el reflejo de sus padres, por supuesto hay algunas excepciones pero estas no son la regla; b) la falta de concientización por parte de los ciudadanos, para muchos si algo no les afecta, no les importa, hay que ocurra, pero las cosas negativas tarde o temprano terminan afectándonos a todos; c) la falta de aplicación de la ley por parte de las autoridades encargadas de hacerlas cumplir; vemos cómo mucha gente y hasta la misma policía infringe las leyes de tránsito y no pasa nada, denunciar en la mayoría de casos no funciona, todo se reduce a un papel que termina en el fondo de un escritorio o archivo.

Muchos padres evaden parte de su responsabilidad buscando que en la escuela les enseñen a los niños lo que por naturaleza debe enseñarse en la casa; la educación, acá se les inculca disciplina, orden, respeto al prójimo, a la propiedad privada, al derecho ajeno y en la escuela se les da formación, se les enseña matemáticas, gramática, historia, geografía, física, por lo tanto no debemos buscar que en la escuela nos hagan el trabajo que debemos hacer en casa, si bien algo de esto lo enseñan los profesores, pero no es su responsabilidad directa.

Ya es tiempo también que las instituciones asuman su rol como debe de ser y no solo apliquen las leyes en temporadas o cuando les conviene bajar algunas estadísticas, o cuando necesitan hacerse de publicidad para dar la impresión de que están trabajando, hay que crear planes a mediano y largo plazo y no solo apagar fuegos.

Ante tales situaciones también debemos de asumir nuestras responsabilidades, inculcando una educación con valores, que nuestros hijos sean los artífices de una nueva generación de ciudadanos con sentido crítico, humano y profesional, donde el respeto a la familia y al prójimo sea el eje principal.
 

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  • violencia
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