Corrupción: cáncer sociopolítico

Probidad... ha tomado el liderazgo y está investigando los bienes de más de una veintena de funcionarios o exfuncionarios de Gobierno... merece todo el apoyo de la ciudadanía, porque son las primeras intervenciones para terminar con este cáncer sociopolítico.
Enlace copiado
Corrupción: cáncer sociopolítico

Corrupción: cáncer sociopolítico

Corrupción: cáncer sociopolítico

Corrupción: cáncer sociopolítico

Enlace copiado
La percepción pública contra la corrupción es cada vez mayor y la gente tiene más conciencia sobre sus consecuencias: deterioro de los valores de la sociedad y daño económico, porque los corruptos se llevan recursos públicos, con lo que se limitan las posibilidades de mantener o ampliar los programas sociales.

Los casos de corrupción que se develan en Latinoamérica son monumentales.

En Chile, la presidenta Bachelet ha tenido que enfrentar la corrupción desde el interior de su familia, a lo que se suman señalamientos a la mayoría de los partidos políticos por financiamientos fuera de la ley.

En Argentina, la ONG “100 Reporters” ubicó a Cristina de Kirchner en el segundo lugar de los mandatarios más corruptos en 2015, “justo debajo del sandinista nicaragüense, Daniel Ortega”. Allí se destaca el caso del “emisario” de Hugo Chávez, “descubierto en el aeropuerto de Buenos Aires con $800,000 en efectivo”. Además, la declaración patrimonial de los Kirchner se elevó de $500,000 cuando comenzaron su vida política a $13,000,000 en 2014. Así terminó Argentina en el puesto 107 de 168 del índice de Corrupción Gubernamental.

En Bolivia se revela un millonario caso de corrupción que involucra a exministros, parlamentarios y dirigentes de Evo Morales (BBC, Mundo), a lo que se agrega el escándalo con Gabriela Zapata, con quien tuvo una relación íntima y es acusada de ganar millones de dólares en contratos como promotora de negocios de China CAMC Engenieering.

El gobierno de Rafael Correa en Ecuador se ha movido en la dirección contraria a la “revolución contra la corrupción” que él prometiera, convirtiendo a esta esperanza en solo una bonita aseveración. Actualmente, Ecuador está entre los países con mayores niveles de corrupción según el Índice de Corrupción Gubernamental.

Con Hugo Chávez la corrupción ubicó a Venezuela en la posición 165 entre 176 países en 2012. Obviamente es absurdo rendir honores a un gobernante tan corrupto que ha hundido la economía venezolana y ha hecho retroceder al país en el campo social. Luego, con Maduro, Venezuela se mantiene entre los más corruptos en 2016 e incluso hay señalamientos de actos relacionados con el narcotráfico que llegan hasta el interior de su familia.

En Brasil la corrupción ha llegado hasta Lula da Silva, quien fuera “el presidente más popular de la democracia de Brasil, la cara mediática del Partido de los Trabajadores”. Si bien ha quedado en el pasado la corrupción del “mensalão”, la “mensualidad”, por sobornos pagados a diputados para que votaran a favor de los proyectos del Ejecutivo, cuando Lula era presidente, ahora los investigadores sospechan beneficios que ha recibido Lula, “pagados por las constructoras Odebrecht (con negocios en El Salvador en el gobierno de Funes) y OAS, como una vía por la que el político recibió beneficios ilícitos” (El País). Y para agravar la percepción de corrupción, la presidenta Dilma Rousseff intenta nombrarlo ministro, para que el “acta de nombramiento” la uses cuando lo necesites, según conversación telefónica entre estos dos personajes. Increíble, darle fuero para detener la investigación. Un acto corrupto para tapar la corrupción.

En El Salvador también se está entrando en la lógica de investigar para combatir la corrupción y castigar a quienes resulten culpables. En este sentido, se deben hacer esfuerzos por no politizar los casos, sino dejar que la justicia funcione.

La Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia ha tomado el liderazgo y está investigando los bienes de más de una veintena de funcionarios o exfuncionarios de Gobierno. Probidad merece todo el apoyo de la ciudadanía, porque son las primeras intervenciones para terminar con este cáncer sociopolítico.

No es un camino fácil. Por ejemplo, la Corte de Cuentas de la República (CCR), que debe ser el garante del buen uso de los recursos públicos, muestra que algunos funcionarios han dado finiquitos de manera indebida, que de comprobarse, son evidencias de actitudes corruptas para tapar la corrupción. El actual presidente de la CCR ha reconocido que el supuesto finiquito de Mauricio Funes fue entregado de “forma irregular”.

Qué gran desafío tienen en la CCR de investigar a fondo las irregularidades y castigar con todo el peso de la ley a quienes sean encontrados culpables. La ciudadanía demanda seguir investigando y castigar la corrupción.

Tags:

  • corrupcion
  • latinoamerica
  • lula
  • rousseff
  • funes

Lee también

Comentarios

Newsletter