Lo más visto

¿Cuál parámetro?

Los seres humanos y las sociedades en general necesitamos parámetros de referencia para caminar en la dirección correcta. De lo contrario, corremos el riesgo de perder el rumbo o equivocarnos en nuestras decisiones.

Enlace copiado
¿Cuál parámetro?

¿Cuál parámetro?

Enlace copiado

La Biblia es el parámetro por excelencia, esto a pesar de que por más de 3,000 años, desde tiempos de Moisés hasta la imprenta, sus libros fueron copiados a mano. Por eso, algunos críticos se preguntan: ¿Fueron modificados los libros de la Biblia o son los mismos textos originales? ¿Se encargó el Señor de guardar su Palabra?

Los encargados de trascribir los libros fueron los rabinos judíos conocidos como los Masoretas (de la raíz Massorah que significa “tradición”). Cada transcripción fue realizada con extremo cuidado, y cada libro a transcribir contenía previamente el número exacto de letras que lo conformaba, para evitar que se pudiera añadir o quitar una sola letra. Cualquier error de transcripción volvía el texto inutilizable.

Los Masoretas se fueron especializando a tal grado que conocían el número de veces que una letra del alfabeto debía ser transcrita en cada libro; asimismo, fueron ellos quienes en el año 100 d. de C. introdujeron las vocales en el alfabeto hebreo para hacer los textos más accesibles.

Los rollos descubiertos en las grutas de Qumran en 1947 son manuscritos bíblicos que datan de entre 200 y 150 años a. de C. Actualmente se encuentran expuestos en el Museo del Libro en Jerusalén. Gracias a este descubrimiento, pudimos tener acceso a transcripciones 1,000 años más antiguas que las existentes, pues antes de Qumran los manuscritos más antiguos eran de 900 años d. de C. Lo más importante es que el contenido de los manuscritos encontrados coincide con los libros de 900 años d. de C. y con nuestras Biblias.

La Biblia posee una perfecta unidad, sobre todo en lo referente a su mensaje y doctrina, la revelación progresiva desde Génesis hasta Apocalipsis, y el contenido positivo y pedagógico de su Ley es invaluable. Esto a pesar de que fue escrita durante más de mil quinientos años, y por la diversidad de sus 45 autores: reyes, pastores, hombres de Estado, escribas, sacerdotes, sabios, poetas, historiadores, un aduanero y un médico.

Encontramos profecías escritas antes de su cumplimiento en la historia, como la promesa de conformación del pueblo de Israel (Ge. 12), la sucesión de cuatro imperios sobre la tierra (Dan. 2), el lugar del nacimiento de Cristo (Miqueas 5.2), los padecimientos de Cristo (Is. 53), el regreso de Israel a su tierra (Is. 11.11-12) y la milagrosa germinación en el desierto (Is. 41.19-20).

Esto lo reconocen muchas confesiones de fe, tal es el caso de la de Westminster de 1646, la cual contiene “El Credo Cristiano Protestante Calvinista”, que en uno de sus párrafos expresa: “El Antiguo Testamento en hebreo y el Nuevo Testamento en griego, habiendo sido inspirados directamente por Dios, y guardados puros a través de todos los tiempos por su providencia y cuidado particular, son por consecuencia auténticos, y en cualquier controversia religiosa, es a ellos a quien la Iglesia del Señor debe referirse”.

Lo anterior nos debería dar certeza que la Biblia es el parámetro por excelencia que debería guiar nuestras vidas y a nuestro país.

Lee también

Comentarios