¿Cuál redención?

¡Que la próxima Pascua sea una oportunidad para meditar en nuestra redención!
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Rafael Mejía Scaffini  /  Sociólogo y Prof. en Teología

Rafael Mejía Scaffini / Sociólogo y Prof. en Teología

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La palabra redención proviene del latín redimére, y significa liberación por medio de un rescate, o liberación de alguien que está en esclavitud o cárcel por razón de una deuda. La redención, al igual que en tiempos de la esclavitud, requería de alguien que tuviera interés en el esclavo, y su liberación se realizaba por medio del pago de un rescate, de esa forma el esclavo pasaba a tener un nuevo amo. De la misma forma, la doctrina judeo/cristiana sostiene que por la desobediencia a lo establecido por Dios, el ser humano ha sido afectado por un estado de muerte espiritual, y este abarca todo su ser (cuerpo, alma y espíritu), lo que lo ha convertido en esclavo de sus propias pasiones. Este estado de muerte no es natural, por lo que necesitamos ser redimidos o liberados.

xEs interesante que al analizar la palabra hebrea “hatá”, la cual aparece unas 600 veces en el Antiguo Testamento, y se traduce como pecado, encontramos que su traducción literal es “no dar en el centro del blanco”, es decir, pecar es fallar en relación con lo que Dios esperaba de nosotros, y eso produjo la muerte, de ahí que al igual que en la esclavitud, necesitamos redención y eso requiere el pago de un rescate. Eso fue exactamente lo que Cristo pagó, y esta es la oferta que Dios nos hace a todos los seres humanos, con esta redención tenemos la oportunidad de pasar no a una nueva esclavitud, sino a encontrar nuestra verdadera libertad.

En el libro del Éxodo, llamado también el libro de la redención, se relata cómo el pueblo de Israel fue liberado después de 400 años de esclavitud en Egipto, y el día de Pascua los primogénitos fueron preservados de la muerte por medio de la sangre del cordero pascual. Dios dio indicaciones a Moisés de lo que los israelitas debían hacer y luego contar a sus hijos: “También redimirás al primogénito de tus hijos. Y cuando mañana te pregunte tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto?, le dirás: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre; y endureciéndose Faraón para no dejarnos ir, Jehová hizo morir en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia; y por esta causa yo sacrifico para Jehová todo primogénito macho, y redimo al primogénito de mis hijos” (Ex. 13.13-15). De esa forma, el concepto de redención hacía parte de la cultura hebrea, y a través de ello Dios instruía al mundo para entender el significado de la futura redención que estaba preparada en Jesucristo.

Por su parte, el Nuevo Testamento presenta a Cristo como el redentor, en Él tenemos liberación por medio de su sangre, sin pago alguno como en la antigua alianza, pues Cristo pagó. Esta redención está disponible no para esclavizarnos nuevamente, sino para liberarnos para siempre: “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, Él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre (Heb.2.14-15). ¡Que la próxima Pascua sea una oportunidad para meditar en nuestra redención!

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