Cuidemos el proceso electoral (2)

Alarman los peligros que se presentan en el proceso electoral por las señales que ha venido dando el Tribunal Supremo Electoral, como una real o pretendida incapacidad, para completar y contratar un sistema efectivo de conteo y transmisión de datos, que abundan en el mundo y están a la disposición.
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Rafael Castellanos / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

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Primero la demora en el presupuesto, después, las licitaciones serían para varios servicios, en vez de uno solo que es lo ideal, posteriormente, para la gran licitación de conteo y transmisión, a la subasta se presentó una sola empresa, lo cual generalmente se da cuando los términos de referencia son opacos o dirigidos para que gane un escogido. Puede ser para perder tiempo y llegar a la fecha desorganizados. Llegar así a la elección puede llevarnos a un proceso con largas demoras en la publicación de resultados, lo cual produciría grandes tensiones sociales, más en quienes no quieren al FMLN, ya que ellos tienen el control del Tribunal Supremo Electoral y el aparato estatal y la población vería por tercera vez consecutiva una elección en que los resultados no son rápidos y hay dudas sobre la transparencia y legitimidad de los resultados comunicados.

El tema está más que caliente, el ejemplo de Honduras en donde hay caos, hay violencia en las calles, paralización de la economía que ya afecta a Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua. La situación es teóricamente la misma, el grupo en el poder propicia malos manejos en el proceso electoral, iniciaron por uno muy grueso que no es nuestro caso, modificar la constitución para la reelección, algo que no debe suceder nunca. En la hora de recuento y transmisión, los resultados se transmitieron lentamente lo que dio a pensar en fraude, tal como hacían los gobiernos militares en El Salvador y un poco las últimas elecciones. Los resultados empezaron a revertirse hacia el lado oficial, y la violencia explotó en las calles.

La situación no es igual en El Salvador, el grupo en el poder es la izquierda y no la derecha como en Honduras, donde quienes si no también van a las calles con violencia sintiéndose es la izquierda, que como toda izquierda latinoamericana herencia de los tiempos pasados, tiene la cultura de violencia en la calle y la puede activar con mucha facilidad mientras que la derecha solamente sabe, y no siempre lo hace bien, recurrir a procesos legales.

Preocupa para elección de 2019, en la Sala de lo Constitucional ya no estarán los 4 magníficos, roguemos a Dios que sea electa una Corte con los mismos principios, pero aun así cualquier recurso contra un proceso electoral fraudulento siempre es difícil.

La derecha, la sociedad civil y todas las personas que sin ser militantes de ARENA no quieren continuar con el gobierno del FMLN por los desastrosos resultados que ha mostrado gobernando al país, y por la amenaza inminente de tomarse las instituciones y convertirse en un Estado totalitario, solamente pueden garantizarse una victoria ex ante con una votación masiva y una vigilancia electoral abundantísima en el territorio y no ex post con recursos, cuando el fraude, si llegara a haber, ya se hubiese perpetrado.

Para defender la libertad y el sistema en que quieren vivir se necesitan tres cosas: voluntad, cojones y mucho dinero, que el FMLN tiene a montones y en ARENA desafortunadamente no está fluyendo por las razones equivocadas.

Hay un gran reto por delante.

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