Lo más visto

Cuidemos el proceso electoral

Las elecciones están enfrente. Unas cuantas semanas con vacaciones navideñas y fin de año, en que el Estado no trabaja, de por medio y de la poca información fidedigna que se tiene, la cosa no pinta bien, la mano peluda del fraude electoral se asoma constantemente y un gran sector de la población, incluyendo a quien esto escribe, tiene la convicción que desde ya el Tribunal Supremo Electoral está actuando en esa dirección y seguirá ese afán tanto como le sea posible, pues si lo vemos, son pocas las instancias que los pueden detener.
Enlace copiado
Rafael Castellanos / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Rafael Castellanos / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Un ejemplo claro es el proceso en que aparentes yerros o incapacidad  en el tema de la tecnología y la operatividad para el conteo y la transmisión de datos amenaza claramente la transparencia de esa vital información el día de la elección, se cubre en los medios, provoca críticas de la oposición, de analistas y organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la institucionalidad y… no pasa nada. Los palos de ciego siguen, no hay contrataciones satisfactorias, no se presenta más que una sola empresa a una licitación… lo que generalmente sucede cuando los términos de referencia tienen los dados cargados, están hechos para que no se presenten muchos, solo el “escogido”, esa puede ser la situación y si no la es, da la apariencia. 

El impresentable señor Olivo, presidente del TSE, se ha convertido en el rostro menos creíble de la clase política. Está bajo las luces del evento más importante para preservar nuestra democracia y su visibilidad será muy alta en los próximos meses. Ya sus credenciales al frente del TSE quedaron muy mal calificadas con su actuación en la última elección en que se vio claramente manipulando e incidiendo en favor del FMLN en muchos actos antes, durante y después. Él no debería presidir el Tribunal Supremo Electoral, sus actuaciones en funciones y su desafío público de saludar el himno nacional con la mano izquierda sobre el pecho, si bien un tanto ridículo e inocuo, muestran su disposición de favoritismo y la actitud de favorecer a su partido como pueda; cuando ese cargo lo debiera ejercer una persona neutra o si tiene favorito, correcta y profesional. Estamos mal.

Para agravar las cosas, dos de los miembros del TSE que se veían correctamente neutros, de pronto se han alineado con el señor Olivo en decisiones importantes y otras no tanto. Pero ya mostraron sus cartas y eso debe preocupar más aún a la ciudadanía, que masivamente y con actitud militante de defensa de la legalidad es quien puede defender en algo la pureza de la elección. Desafortunadamente, a la fecha la apatía es el sentimiento que priva en la mayoría silente, unos porque no les importa lo que suceda, otros porque aunque comprendan y se preocupen allí termina su acción y los hay los que se expresan en las redes sociales, que ya es un avance.

Cómo defender efectivamente la pureza electoral. Bueno, ARENA y los otros partidos deben lograr cubrir el territorio con vigilantes capacitados, una buena logística de atención y alimentación a ellos, y si llegamos a que la jornada de conteo será de 24 horas o más, conseguir que se acepten turnos y tener ese segundo contingente. Todo esto necesita mucho dinero, que el FMLN tiene en abundancia y en ARENA, incomprensiblemente, no ha fluido.

Una posibilidad es que un movimiento cívico con credibilidad, como Aliados por la Democracia (126 instituciones), elabore y difunda ampliamente una lista de todos los pasos que de aquí en adelante pueden prestarse a fraude e irlos siguiendo en un medio o página web con participación ciudadana de denuncia, para llevar el proceso auditado pública y masivamente difundiendo, denunciando las irregularidades y reconociendo aciertos. 

Qué tal, amigos de Aliados por la democracia, ¿recogen el guante?

Lee también

Comentarios