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¿De a cómo la quiere?

Pareciera que estamos vendiendo algo pero lo que pretendemos es hacer un llamado sobre el costo que la atención médica tiene para el ISSS, Ministerio de Salud u otros de los prestadores de atención sanitaria a cualquier nivel, públicos o privados.

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Roberto Montoya Argüello

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La atención de la salud va desde lo mejor que es la prevención y resguardo de la salud, a la recuperación de la salud perdida llegando hasta la rehabilitación de las secuelas que puede causar una enfermedad.

El refrán "vale más una onza de prevención que una libra de curación" se aplica a todo en la vida, pero cuando se trata de la salud personal adquiere su total dimensión pues prevenir no tiene costo, solo disciplinarnos como individuos para evitar las cosas nocivas y desarrollar las que nos favorezcan. Los costos aparecen cuando llegamos a recuperar la salud perdida por diversas circunstancias o por accidente, siendo necesaria una infraestructura física, personal idóneo a cada situación, medicamentos, equipos y materiales de apoyo desde agujas, material de curación, alimentación, etcétera.

En el rubro de los medicamentos, encontramos una gama de sustancias preparadas por diversidad de laboratorios y cuyos efectos no solo dependen del componente químico activo sino de los colaterales que puedan provocar por el solvente o componentes de su fórmula, como serían molestias o reacciones alérgicas que pueden ser desde leves hasta mortales.

Un amigo me preguntaba si no es suficiente que la Dirección Nacional de Medicamentos autorice un medicamento para poder confiar en él. Mi concepto es que no. La DNM podrá autorizar medicamentos que contienen determinado componente activo, en las cantidades promedio de lo que declaran, en el vehículo en el que serán administrados, con las pruebas de solución, disolución, bioequivalencia y biodisponibilidad. Pero esa entidad no puede predecir que un determinado producto provoque o no reacciones alérgicas o daños al organismo mayores o menores que otro similar autorizado también por ellos. En algunos casos, uno de los otros componentes de la fórmula provoca reacciones indeseables. La diferencia a veces la hace el resto de componentes que si bien elevan el precio de un producto, lo hacen ser mejor tolerado y por tanto, prescrito independientemente del precio.

Un ejemplo: productos como la Metformina que contengan lactosa y otros no la contengan como parte de sus excipientes. Por eso la pregunta inicial, ¿de a cómo quiere recibir la salud? Usted podrá viajar en bicicleta, automóvil sedán, autos de alta gama, helicóptero particular, avión privado o aerolínea comercial. ¿De a cómo quiere su viaje y con cuáles molestias se tendrá que avenir?

Estimados amigos, los precios de los medicamentos deben medirse en el beneficio que esperamos de ellos, cuál quisiera para mí y cuánto puedo pagar por ellos. Estos considerandos son importantes para que los médicos, responsables de administrar medicamentos, podamos tomar en cuenta siendo que lo más importante es la salud de nuestros pacientes. Tasar la salud solo en dinero es un craso error de perspectiva.

Tags:

  • atención de la salud
  • medicamentos
  • Metformina
  • precios

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