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Dejar huella en el mundo. Parte II

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Kalena de Velado

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Dejar un legado por el cual nos recuerden quienes nos aman cuando ya no estemos en esta vida es una manifestación clara del deseo, sano, de eternidad que tiene el corazón humano. Anteriormente comentaba que definir nuestra marca personal o esencia para luego mostrarla claramente a los demás no es tarea fácil, ya que cada persona no parte de cero.

Efectivamente, a la hora de decidir comunicar con nuestra presencia quienes somos realmente, no podemos olvidar que ya contamos con "cualidades propias, riqueza de experiencias pasadas, desarrollo de competencias y se ha crecido con las relaciones con los demás, aun sin darse cuenta.

El reto consiste en gestionar estratégicamente la marca personal a través de un proceso ordenado y sencillo, comenzando por auto analizarse" (Dra. Deva Rangarajan y asociados, investigadora y profesora de Harvard).

El primer paso para construir o reinventar la marca personal se relaciona con auto analizarse para conocerse mejor, lo cual es una tarea ardua. Una herramienta para explorar nuestra esencia es preguntarse sobre quién soy y sobre lo que me apasiona hacer. ¿Quiénes y adonde están los amores de mi vida? Dentro de X años: ¿Sobre qué seré considerado un referente? ¿En...? ¿Cómo explico a qué me dedico en tres minutos? Para responder a estos cuestionamientos, podemos pedir ayuda a una persona que nos ama y solicitar que nos dé su opinión.

Podemos también solicitarles a amigos leales, compañeros de trabajo que respetamos y a líderes del sector en que laboramos que describa con una frase las respuestas a estas otras interrogantes sobre nuestra esencia: ¿Con qué palabras me describirías si tuvieses que presentarme a un potencial cliente o empleador o candidato a ser novio (a) como un buen candidato? ¿Cómo transmito confianza? (sugerencias de Andrés Pérez Ortega, pionero español que fue de los primeros en usar el concepto de marca personal y corporativa).

Algunas certezas que pueden facilitar el auto examen es recordar los principios universales aceptados ampliamente sobre la dignidad humana, ya que tenerlos presentes ayuda a reconocer la huella que debemos y podemos dejar.

Mirar con ojos nuevos la propia auto autoestima permite descubrir nuestra dimensión espiritual y alma inmortal, así como empoderarse para ejercer la libertad acompañada de la obligación de ser responsables de nuestras decisiones. Tener conciencia de nuestra dimensión espiritual y alma inmortal es fundamental para la automotivación constante frente a los retos que tenemos de cara a los retos del futuro y en del día a día.

El valor de individuo o persona consiste en que son únicos e irrepetibles, por lo tanto, su misión particular en el mundo es igualmente insustituible, insuperable e indispensable para llevarla a cabo. Cada vida es un regalo para la humanidad por su potencial innovador de aportar soluciones para perfeccionar su entorno.

Recomendaciones finales para lograr el objetivo de dejar una huella relevante, para que sea un mejor lugar para nuestros seres queridos: ser honestos al buscar la verdad más profunda sobre sí mismo, decidiéndose a seguir un proceso sincero de reinvención de marca personal, fundamentado en los propios valores y competencias, similar al que siguen las empresas al desarrollar un producto o servicio innovador, sin olvidar que el branding personal (imagen o marca personales) resultante va a ser una ventaja competitiva radical en el avance de la carrera profesional y social. Y tal vez así tendremos una idea de lo que van a decir en nuestro velatorio aquellas personas que nos aman, porque hemos vivido coherentemente de acuerdo con los valores y principios de la marca personal, para ser líderes confiables para ellos.

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