Desigualdades salariales en la administración pública

<p>Los empleados de la Corte Suprema de Justicia argumentan que están muy mal pagados, que el sueldo que reciben, los bonos y los aguinaldos no les alcanzan para poder cubrir sus gastos de la canasta básica que cada día se incrementan y que por esos motivos ahora están pidiendo otro aumento salarial de $100 mensuales.</p>
Enlace copiado
Desigualdades salariales en la administración pública

Desigualdades salariales en la administración pública

Enlace copiado
<p>Otros casos se observan en diferentes instituciones del Estado, principalmente en los ministerios de Agricultura, Educación, Salud, Justicia y Seguridad Pública, Gobernación y otros, en donde trabajan profesionales como médicos, abogados, ingenieros y técnicos especializados y aún profesionales con posgrados, con salarios de entre $500 y $600, mientras que en instituciones como la Corte Suprema de Justicia y la Asamblea Legislativa, el sueldo de un ordenanza o de un motorista puede oscilar entre $700 a $1,000 mensuales, lo cual es bueno, pero no es congruente con el esfuerzo académico realizado por los profesionales universitarios que laboran en la mayoría de instituciones estatales.</p><p>Esta situación pienso que debe ordenarse y cumplirse la normativa de la Constitución de la República que en su artículo 3 establece que todas las personas son iguales ante la ley y que no se reconocen empleos ni privilegios hereditarios.</p><p>Por lo que aplicándose la norma en ese sentido, todos los empleados gubernamentales tienen los mismos derechos de gozar de las prestaciones que les han sido asignadas a las otras instituciones estatales como la Corte Suprema de Justicia, la Asamblea Legislativa y la Corte de Cuentas de la República, porque todos los recursos financieros que reciben dichas instituciones provienen de los impuestos que pagamos todos los salvadoreños.</p><p> Ahondando en este tema resulta curioso que cuando los empleados de otros ministerios piden mejoras, la respuesta que obtienen es que no hay dinero. </p><p>Entonces, si hay para unos, ¿por qué no hay para otros?</p><p>Esto se ve reflejado cuando los empleados que ya cumplieron su tiempo de servicio piden que se les dé una indemnización de retiro y la primera respuesta que obtienen es que no hay dinero, pero sí se ha podido dar jugosos retiros a los otros empleados de las instituciones antes mencionadas.</p><p>En nuestro medio existen muchas situaciones que hace bastante tiempo se tendrían que haber corregido, como el caso de los empleados que ya están jubilados y siguen recontratados, mientras existen muchos jóvenes con deseos de incorporarse a la actividad productiva del país y no pueden hacerlo porque los recursos ya están comprometidos.</p><p>A propósito del espacio de este artículo, deseo aprovechar la oportunidad para felicitar al presidente Funes por la acertada iniciativa que ha tenido de procurar oportunidades de trabajo para los jóvenes salvadoreños, ya que esas plazas ocupadas por las personas jubiladas pueden ser suplidas por los jóvenes salvadoreños con deseos de superarse y esa sería una buena forma de disminuir la violencia y el flujo migratorio de nuestros compatriotas hacia Estados Unidos corriéndose el riesgo de perder sus vidas en esa larga travesía, los maltratos y peligros a los que se ven sometidos.</p>

Tags:

  • opinion
  • editorial

Lee también

Comentarios

Newsletter