Desmontaje de la crisis

<p>A estas alturas del conflicto entre la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la mayoría de diputados de la Asamblea Legislativa (las bancadas del FMLN, GANA, CN y PES suman 50), no queda otra cosa más que deponer posturas inamovibles y buscar una solución. La CSJ, de hecho, está paralizada. Mientras que los magistrados electos en 2006 y 2012 hacen Corte Plena e incluso reparten la distribución de salas, el grupo de magistrados electos en 2009 convoca a tres suplentes para tratar de hacer lo mismo. No lo logra, pero no reconoce a los otros 10 magistrados.</p>
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<p>&nbsp;</p><p>Esa sentencia que declaró inconstitucionales a los magistrados electos en 2006 permitía que siguieran en sus puestos hasta que la Asamblea resolviera el problema de su elección. Sin embargo, el presidente Belarmino Jaime no los convocó a Corte Plena, a lo mejor porque ya habían sostenido una reunión con los otros magistrados de 2012, con quienes se instalaron el domingo 1.º de julio, bajo un operativo policial y con el respaldo de sindicalistas y activistas políticos.</p><p>&nbsp;</p><p>Hay que recordar que solo la Sala de lo Constitucional funciona porque solo estos magistrados no han sido objetados. Esta sala, a diferencia de las otras tres, puede emitir resoluciones con un voto en contra (de los magistrados 2009, cuatro están en esta sala), mientras que las otras tres salas necesitan unanimidad. Es decir, que los magistrados de 2006 que las integran, y que permanecen en ellas gracias a la autorización de la Sala de lo Constitucional, no son suficientes para llenar las tres salas, ya que se desconocen totalmente a los de 2012. La Asamblea, mientras se discute si tiene competencia o no la Corte Centroamericana de Justicia (de hecho, esta semana hay un foro al respecto), tiene activada una comisión especial que investiga las irregularidades en la elección de los magistrados Jaime y Rodolfo González. Del primero, un integrante del Consejo Nacional de la Judicatura atestiguó que sufrieron presiones para incluirlo en la lista. Del segundo, la comisión especial pidió un expediente por violencia intrafamiliar en un juzgado de Familia, del que ha trascendido hubo condena, lo que le descalificaría, moralmente, para estar en la Corte. Esto desactivaría la única sala que sesiona “legalmente”.</p><p>&nbsp;</p><p> ¿Qué va a pasar si las posiciones no se deponen? ¿Se anulará completamente la CSJ? El jueves hubo un intento de resolver en la Asamblea el problema, el cual pasa por cumplir con los fallos (aunque estén de acuerdo o no) y votar por magistrados (aunque esto implique elegir dos tercios en esta misma legislatura, lo que fue declarado inconstitucional por la sala). Sin embargo, vimos cambios a última hora y tal votación no se dio. Solo fue un acercamiento, importante, pero no suficiente.</p><p>&nbsp;</p><p>Es urgente que se desmonte la crisis en el Órgano Judicial. No tiene suficiente peso que los actores políticos estén más preocupados en la elección de su candidato presidencial de 2014 que en resolver esto. Incluso, importantes gremiales intervienen dada la falta de liderazgo de uno de estos actores. Mientras tanto, la Corte funciona con solo una sala que advierte en programas de televisión que todavía tiene más cartuchos para usar, algunos contra el Ejecutivo, lo que explicaría la postura del presidente en este conflicto.</p><p>ARENA y FMLN deben superar sus posturas y resolver, lograr un acuerdo y superar la crisis. Antes hay que botar posiciones inamovibles y actuar, sobre todo, con responsabilidad y a la altura de las circunstancias.</p><p>&nbsp;</p>

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