Lo más visto

Más de Opinión

Después de las elecciones

Enlace copiado
La Prensa Gráfica

La Prensa Gráfica

Enlace copiado

Las elecciones del pasado 4 de marzo le devolvieron a ARENA el liderazgo que desde hace mucho tiempo no tenía en la Asamblea Legislativa. Y con este liderazgo viene un compromiso más grande con los salvadoreños, con los que votaron y con los que no votaron por ellos. No hay que olvidar que esta vez no ganó ARENA, sino que perdió el FMLN. Y lo que los diputados hagan o no durante estos meses sin duda afectará las intenciones de voto del próximo año.

A mí me gusta ser optimista y quiero pensar que ARENA podrá asumir esta posición de una manera responsable. Quiero creer que van a lograr trabajar en conjunto con los demás partidos políticos. Ya que, aunque el FMLN es ahora aritméticamente irrelevante en la Asamblea Legislativa, sigue representando a miles de salvadoreños.

Lo que se espera de los diputados de ARENA es que se puedan sentar a trabajar en conjunto con el resto de la Asamblea Legislativa, que dejen de lado las diferencias ideológicas y trabajen para lograr todo eso en lo que la mayoría de salvadoreños estamos de acuerdo, en definir junto al resto de partidos políticos una serie de acuerdos mínimos de nación que ayuden a construir un plan de país a largo plazo, para poder comenzar a sacar adelante a El Salvador.

Como ya lo he mencionado en columnas anteriores, estos acuerdos mínimos deberían incluir temas cruciales para cambiar el rumbo del país. Temas complicados como la reinserción (y represión) con respecto a la seguridad, que es quizá la preocupación más grande de la mayoría de ciudadanos. Un país en el que su gente vive con miedo de no saber si volverá a su casa, no va a llegar muy lejos.

Y luego, apostarle a un plan de educación más integral, que incluya enseñanza del idioma inglés desde el primer grado, acceso a la tecnología, materias enfocadas en desarrollar las habilidades que requiere el mercado actual y lo que se viene en el futuro, evaluaciones de maestros, seguridad en las escuelas, etcétera. La salud y el trabajo digno también deberían ser temáticas centrales de estos acuerdos. Los salvadoreños somos trabajadores, pero necesitamos condiciones mínimas para que nuestras ganas de trabajar puedan abonar a mejorar la economía del país.

Y de nuestro lado, debemos tener en cuenta que para lograr todo lo anterior no solo son los políticos quienes deben asumir compromisos. A nosotros los ciudadanos también nos tocará, seguramente, hacer algunos sacrificios, salir de nuestra zona de confort, involucrarnos o interesarnos más en conocer qué están haciendo los políticos, dejar de pensar en una izquierda y una derecha y evaluar más objetivamente lo que pasa en nuestro país, para poder cambiar el rumbo de El Salvador.

Ya salimos a votar, pero ese es solo uno de nuestros deberes como ciudadanos. Después de las elecciones, nos toca también a nosotros hacer nuestra parte, sabiendo que quizá los frutos de estos sacrificios no los veremos nosotros, sino las futuras generaciones. Pero no podemos seguir esperando. Tenemos que asumir los compromisos que nos corresponden como salvadoreños. ¿Estamos dispuestos a hacerlo?

Lee también

Comentarios