Diagnóstico país, buscando soluciones

“El ‘impasse’ en un asunto de liquidez, ARENA tiene la llave para préstamos, entonces pretenden apropiarse de las pensiones, cambiando ahorros por una promesa. La solución es alcanzar acuerdos con ARENA para tener los votos, reestructurar la deuda, tener fondos frescos y dar confianza. A cambio respetar la institucionalidad y reducir el gasto”.
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El país está sumido en una situación sumamente compleja en casi todos los órdenes e instancias con excepciones que dan esperanza, la Sala de lo Constitucional, independiente del Ejecutivo, ahora destaca el trabajo de Probidad investigando a funcionarios con irregularidades en su patrimonio, tres presidentes y un presidente de la Asamblea Legislativa, algo que hace unos meses no parecía posible, dado el contubernio y protección entre políticos a través del tiempo y más del mismo bando. Pero ya no podemos más, el sistema colapsa, está implosionando.

Con la mente muy fría y sentido común, debemos encontrar soluciones mediante el diálogo y lograr acuerdos mínimos. De allí en adelante iremos construyendo otros acuerdos, otras soluciones.

Un diagnóstico muy simplista es que el “impasse” en que nos encontramos se deriva fundamentalmente del problema fiscal, la liquidez del Estado. Los últimos gobiernos han gastado mucho más de lo que recaudan; se han creado muchísimas plazas innecesarias y esto tiene un doble efecto sobre la economía y programas sociales. No hay dinero para llevar adelante los programas sociales y ante las dificultades de caja el Gobierno lo ha resuelto de la manera mas fácil e inmediata: aumentando impuestos.

En los últimos años se han creado muchos impuestos nuevos, hemos tenido recaudaciones fiscales récords en los años anteriores, pero de todas maneras el dinero no alcanza.

El Gobierno recurrió al endeudamiento externo cuando tuvo los votos suficientes para ello, a la emisión de LETES, que tiene su período de vencimiento y a obligar a las AFP a hacer una inversión considerable de los ahorros de los cotizantes, con un rendimiento financiero risible.

El pretexto es que la tasa pagada a esos fondos está atada al LIBOR, que es un índice financiero que fluctúa y en el momento en que se implementó estaba alrededor de 5 %. Hoy está alrededor de 0.5 %. No está mal relacionarlo con el LIBOR, lo que estuvo mal es relacionar la sobretasa que se paga sobre el LIBOR dejándola en la ley. Esto aplicaría igual si el LIBOR estuviera al 10 % por poner un caso extremo. Habría que corregir la sobretasa al revés.

Al no tener los fondos, hoy que ARENA tiene la llave para préstamos, el Gobierno presenta una reforma de pensiones que tendría un efecto político catastrófico sobre los cotizantes y los partidos que dieran sus votos. Les cambian un ahorro, que es propio y que ya lo tienen, por una promesa de que el Gobierno les va a pagar en el futuro una pensión que no se sabe de dónde saldrá. Como se ve en las encuestas, la población lo rechaza mayoritariamente.

La solución no es de ciencia nuclear, es simple. El FMLN debe dialogar con ARENA para que le dé los votos de conseguir nuevos préstamos trabajados en común, con las condiciones lógicas de rebajar el gasto de manera significativa entre subsidios generalizados y empleos innecesarios en el Gobierno.

Un pacto de esta naturaleza permitiría reestructurar las deudas a un plazo más largo, mejorar la situación fiscal y, si a ello le añadimos que esto puede causar confianza en los inversionistas, habría más inversiones que generarían empleos para obras sociales, impuestos para el fisco y las municipalidades.

La resolución de todo problema pasa por los fondos, del Plan El Salvador Seguro, que tiene que financiarse con una parte importante de fondos del Estado. Y los importantísimos programas de educación y salud igualmente necesitan de esa bonanza fiscal; y si el Gobierno logra dar el ejemplo de austeridad, esto contagiaría al país entero, que se volvería más austero, menos consumista y ahorraría más, lo cual sirve para invertir.

¿Muy simplista? Probablemente, pero esa es la receta, realmente simple de proponer, difícil de aceptar para quien está en el poder y no comprende que su capacidad tiene límites impuestos por la realidad.

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