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Diálogo

Esta semana hubo oportunidad de reflexionar sobre el diálogo como instrumento para producir y para proyectarse con conciencia sobre el cambio de los tiempos.
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Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es el tema que ha convocado a diversos ciudadanos, instituciones y empresas, asociadas o no asociadas a FUNDEMAS, la Fundación Empresarial para la Acción Social. La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) rebasa el altruismo porque no se limita a procurar el bien ajeno sin esperar nada a cambio y rebasa el sentimiento de solidaridad con los semejantes. Es un concepto en proceso de construcción, con amplio alcance, y sobre todo, con variado y enriquecedor contenido. Esta semana hubo oportunidad de reflexionar sobre el diálogo como instrumento para producir y para proyectarse con conciencia sobre el cambio de los tiempos.

Se reflexionó sobre el diálogo “como herramienta de competitividad”, es decir como instrumento para que “el país pueda producir bienes y servicios capaces de competir exitosamente en mercados globalizados y a la vez mejorar las condiciones de ingreso y calidad de vida de su población”. Hubo tres intervenciones ejemplares: la del Grupo Sura de Colombia, la de Cementos Progreso de Guatemala y la de Glasswing de El Salvador. Las tres relevantes, pero comparto mi impresión sobre la de Cementos Progreso, porque refleja una visión actualizada de la gestión empresarial en un entorno de mucha complejidad cultural.

La empresa ya no puede hacer negocio como lo hizo hace más de cien años, se dijo. El expositor compartió los millonarios planes de inversión, pero... con más de cien años de producción y comercialización exitosa, un atractivo mensaje fue “hay que cambiar la cultura empresarial de hacer las inversiones, el antiguo chip ya no funciona porque ahora el poder está en lo local”. Describió cómo a una distancia de 35 kilómetros de la ciudad capital, la comunidad organizada impidió sistemática y efectivamente durante años las inversiones millonarias.

La empresa tuvo que conocer, entender y respetar la cultura de los grupos locales. Difícil por el tiempo que demanda pero indispensable para una inversión sostenible. Lo ejemplificó con el concepto de tiempo. Las inversiones de Cementos Progreso se calculan para cuatro generaciones con una visión del tiempo lineal. Las comunidades indígenas tienen un concepto circular del tiempo. ¿Y entonces? Sin voluntad de entender y respetar las diferencias para encontrar objetivos compartidos mediante espacios de diálogo, imposible invertir millones para producir cemento. Sin diálogo, los movimientos ambientalistas con apoyo financiero tuvieron contenido distorsionado para sus campañas de posicionamiento internacional. Hubo que adecuarse al perdón y al permiso a la madre tierra. Sin eso, imposible invertir.

Las empresa tiene que cumplir cada uno de los acuerdos para mantener la confianza, dijo. Cementos Progreso ha establecido mesas permanentes de diálogo y son una estrategia permanente de trabajo conjunto para el beneficio compartido. Aprendieron a tratarse de igual a igual porque en ambos lados hay gente formada e informada. El tiempo para exponer su experiencia fue corto. Mi conclusión es que esa experiencia empresarial demuestra que la búsqueda de “apoyo político e institucional” para la inversión empresarial es una práctica obsoleta. El poder lo tiene la gente en el territorio. Así es la democracia del siglo XXI. El siglo obliga a ejercitar lo que por varias décadas estuvo escrito y hasta ahora se está viviendo.

Esa experiencia da aliento y esperanza porque nuestro país cabe dos veces en el país vecino, no tiene la complejidad cultural que tiene el vecino, no tiene multiplicidad lingüística ni cultural ni religiosa que tiene el vecino. Dialogando por la empresa que se quiere, se hace y construye país. ¿Por qué no dialogar por El Salvador que queremos? ¿Cuáles son los temores? ¿Dónde se empieza? ¿Quiénes son los actores?

En la 4.ª Semana de la RSE se hizo un llamado empresarial. “Dialoguemos por El Salvador que queremos” fue el tema de agenda y se conocieron casos empresariales relevantes en nuestros 20 mil kilómetros cuadrados. Del Sur, Hanes Brands Inc., Industrias La Constancia, Sykes, Holcim, Nejapa Power y otras compartieron su experiencia de RSE ante 300 o más participantes. ¿Cinco o 10 funcionarios de gobierno?

Del diálogo como herramienta para la competitividad me quedo con la lección que es más importante la alianza empresarial con el poder de la gente en el territorio que buscar el “poder” temporal del funcionario de turno en el gobierno. El funcionario debe hacer lo que la ley le manda y el empresario no debe privarse de lo que la ley no le prohíbe.

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