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Dos acontecimientos clave para la institucionalidad democrática

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Javier Castro De León / Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA

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Estamos próximos a dos acontecimientos de gran trascendencia para nuestra institucionalidad democrática que marcarán el futuro cercano en El Salvador y que, por cierto, están vinculados: por un lado, las elecciones de diputados y de concejos municipales del 4 de marzo; por el otro, la elección del gremio de abogados del 10 de marzo, en la que se seleccionará a la mitad de la lista de candidatos a magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Este domingo, los salvadoreños tenemos la valiosa oportunidad de ejercer uno de los derechos constitucionales de mayor relevancia en todo sistema democrático y en el que se sustenta nuestro sistema político, que es de carácter representativo, pues vamos a elegir a nuestros representantes en la Asamblea Legislativa para un nuevo trienio, así como en los 262 gobiernos locales. Estamos llamados a ejercer el sufragio y a ser partícipes de un verdadero ejercicio cívico, por lo que estimo que resultan desafortunadas e impertinentes las voces que llaman a no votar o a votar nulo, pues acudir a las urnas, además de ser un deber político, es una oportunidad para incidir en la integración del poder político.

La elección de diputados conlleva una gran responsabilidad histórica por el impacto que tendrá en nuestra institucionalidad, por algunas de las decisiones que deberá tomar la nueva Asamblea Legislativa. Primero, deberá elegir a los magistrados de la CSJ, con la particularidad que se va a elegir a 4 de los 5 que integrarán la Sala de lo Constitucional, institución fundamental para vivir en un régimen de división de poderes y de balance de poder; luego deberá elegir al fiscal general de la República, funcionario clave para la lucha contra la criminalidad y la impunidad. Ambas instituciones resultan elementales para nuestra democracia y para vivir en un auténtico Estado de derecho, y es por ello que debemos vigilar que quienes resulten electos como diputados conduzcan procesos de elección de segundo grado de funcionarios con transparencia y respetuosos de la Constitución y, por ende, de los criterios establecidos por la jurisprudencia constitucional, a fin de que se privilegie la idoneidad, la honestidad y la independencia de los partidos políticos.

El segundo gran acontecimiento es la elección del gremio de abogados que organizará la FEDAES este 10 de marzo, de la que resultarán 15 candidatos a magistrados de la CSJ de los 30 que llegarán a la Asamblea Legislativa, para que esta haga la elección de los nuevos magistrados. Uno de los problemas que han existido en el pasado es la poca afluencia de los abogados para ir a votar, lo cual es un grave error y debería revertirse, pues tenemos la responsabilidad de poder influir en la mitad de la lista sobre la cual los diputados harán la elección. Dicha responsabilidad no se agota solo con ir a votar, sino que se debe hacer pensando en los intereses del país y no bajo criterios partidarios o de populismo judicial.

Este 4 y 10 de marzo constituyen momentos clave para nuestra institucionalidad. Asumamos el compromiso y actuemos con alto fervor ciudadano y responsabilidad patriota para que nuestra democracia resulte fortalecida con instituciones vigorosas que respondan efectivamente para enfrentar los grandes desafíos y problemas nacionales.

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