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Drama económico europeo

François Hollande, presidente de Francia, anunció el mayor recorte del déficit público en 30 años, unos $43,200 mm, mediante una reducción del gasto público –excepto educación, interior y justicia– y aumentos generalizados de impuestos, incluyendo la tasa “temporal” de 75% para quienes ganan más de $1.3 mm al año. Así espera reducir el déficit a 3% en 2013. Duro ajuste al desorden de años de un insostenible “estado de bienestar”.
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<p>&nbsp;</p><p>Mientras tanto, el Gobierno portugués ha cumplido las exigencias de ajuste impuestas en mayo de 2011 por la “troika” (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI): fuerte reducción del gasto público, aumento de impuestos y de tarifas de servicios públicos y recortes salariales. Pero lamenta déficit no se cumplirá, porque la economía sigue desacelerándose, el desempleo aumenta y el consumo se desploma (menores ingresos fiscales). Ahora, el Gobierno busca un recorte adicional de 7% de los salarios, aumentando de 11% a 18% las contribuciones de los trabajadores a la seguridad social. Mientras tanto, los socialistas, que son parte de esta crisis, ahora en oposición, acusan que la estrategia de austeridad acabará de hundir a Portugal.</p><p>&nbsp;</p><p>El drama portugués, menos duro que el griego, lo describe una carta publicada en El País, de España: “Tengo 38 años y tres hijos. El mayor, de ocho años. El menor, de dos. Hace 20 meses, mi marido, que es economista, ganaba €3,000 y yo, €1,500. Vivíamos muy bien. Ahora, mi marido gana €2.800 y yo, nada, porque estoy (cesante)… El año que viene mi marido ganará €2,600… Ya no vamos de vacaciones al Algarve. Vamos al pueblo. Ya no podemos apuntar a los niños a las actividades extraescolares. Se quedan en casa. Ya no hay dinero para una empleada de hogar. Lo hago yo. Ya no voy al gimnasio del barrio, que por cierto está vacío. Ya no me compro libros o voy al cine como antes… Todo ha ido a peor”.</p><p>&nbsp;</p><p>España es otro caso dramático. El marcado progreso económico, político y social que vivió en las últimas décadas “se ha roto” y viven “la sensación que de nuevos ricos” han pasado a ser “nuevos pobres”, al tiempo que se han “quedado sin objetivos y sin horizontes, o con uno en el que los hijos vivirán peor que los padres”, relata un columnista. Más impuestos, fuertes recortes de gastos incluyendo educación y salud y reducción de salarios azotan a los españoles, que se sienten “desmoralizados, viven una crisis de autoestima”, donde el rescate de las finanzas públicas, el Financial Times lo pone como “humillación” a una España “que creía haber puesto fin a su diferencia con Europa”.</p><p>&nbsp;</p><p>En esta situación, la “salida” de capitales desde España superó los $290,000 mm en el primer semestre de 2012, contrario al “ingreso” del año anterior, porque “no solo los extranjeros no invierten, sino que mucho español ha estado desinvirtiendo y sacando depósitos al extranjero”.</p><p>&nbsp;</p><p>Nadie parece tener la fórmula de cómo solucionar la crisis económica europea. En 1929 se salió adelante con políticas “keynesianas” (impulso financiero con recursos públicos), pero ahora no se tienen porque los que habían ya los utilizaron. Pero las políticas de reducción del déficit fiscal tampoco han dado los resultados esperados porque las economías siguen creciendo lento, el empleo no aumenta y Europa cae en recesión, amenazando al resto del mundo. Por esto, una combinación de austeridad fiscal con impulso a la economía se perfila como la mejor solución. </p><p>&nbsp;</p><p>En nuestro país estamos viviendo una crisis fiscal aguda y no parece importar mucho. Piense usted: cualquier similitud presente o futura de lo que suceda en El Salvador no será pura coincidencia.</p><p>&nbsp;</p>

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