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Educación Superior y crecimiento económico: El aporte de USAID

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Óscar Picardo Joao

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Tuve el privilegio de participar en los diálogos iniciales del proyecto "Educación Superior para el crecimiento económico" financiado por USAID y ejecutado por RTI, y al final como evaluador externo de Mendez England & Associate, pero sobre todo como beneficiario directo y testigo de un proyecto que efectivamente tuvo un impacto prospectivo en el devenir de El Salvador.

A grandes rasgos, el proyecto ha aportado landmarks (puntos de referencia) para el futuro y cambios significativos en la gestión y relaciones de la educación superior salvadoreña, a tal punto que puede presentarse como un caso exitoso, sobre todo en países que están al filo de un bono demográfico y que necesitan oportunidades para los jóvenes.

¿Cuáles son los logros principales del proyecto? 1) Vincular y acercar dos sectores tradicionalmente distantes y con limitada confianza: las universidades y el sector productivo. 2) Crear un modelo de clúster para gestionar las relaciones entre los sectores académico, empresarial y gubernamental. 3) Haber diseñado una política de educación superior consensuada con múltiples sectores que puede orientar el devenir de las reformas legales y necesarias actualizaciones en el nivel educativo terciario. 4) Equipó sustancialmente laboratorios de última generación los cuales reducen las brechas entre el quehacer científico y el desarrollo productivo. 5) Inició un proceso de actualización, capacitación y formación, el cual debería ampliarse en el futuro hacia programas de doctorado.

Haber logrado los cinco puntos anteriores en un lapso relativamente corto –5 años– no es poca cosa; no solo por la complejidad del nivel, ni por la cantidad de demandas y necesidades académicas y científicas que tenemos, sino por la capacidad estratégica para decidir qué hacer y cómo hacerlo en un ambiente universitario en donde todos creen saber cuáles son las soluciones. En efecto, el proyecto logró metodologías muy concretas y específicas para ejecutar, rigurosidad para evaluar y decidir qué hacer, y al final ejecutar los proyectos del mejor modo posible. Siempre le podremos hacer críticas y recomendaciones, pero en los resultados finales en el corto plazo se hizo lo mejor posible.

El reto es la etapa que viene; es posible que se pueda conseguir un segundo tramo del proyecto, creo que vale la pena; sin embargo, ya los rectores de las universidades ancla –UCA, UFG, UDB y UNICAES– tienen una hoja de ruta y una brújula para navegar. Falta profundizar más –y mejor– las relaciones y desarrollar más proyectos entre los sectores productivos y las universidades, pero el mapa está diseñado para no perderse.

¿Cuáles son los desafíos? Me permito proponer algunos: 1) Trabajar focalizadamente en el tema de patentes, es clave y son las evidencias tangibles para la relación universidad-empresa. 2) Ampliar el programa de becas a nivel doctoral con universidades más desarrolladas que puedan transferir sus conocimientos y experiencias. 3) Seguir invirtiendo en mejorar los laboratorios, el mercado avanza mucho más rápido que la academia. 4) Institucionalizar –con vida legal– los clúster y revisar si necesitamos otros conglomerados –¿aeronáutica, ciencias del mar, etcétera?–. 5) Lograr la actualización del marco legal desde la nueva política con visión de Largo Plazo o Política de Estado. 6) Lo anterior implica de manera urgente dos ejes fundamentales: a) flexibilidad en el diseño de programas académicos; y b) dinamización y dignificación de la clase docente, necesitamos a los mejores en las aulas. 7) Eliminar barreras de ingreso en educación media y superior con modelos tipo Community College, certificando competencias y aportando créditos académicos a cursos cortos de habilitación laboral para seguir estudios superiores en el futuro.

No resta más que agradecer al pueblo y al gobierno de Estados Unidos de América por esta cooperación cercana a los 22 millones de dólares que ha sido bien administrada e invertida; hoy quizás no vemos resultados inmediatos, pero tendrá sus frutos.

Tags:

  • USAID
  • educación superior
  • proyectos
  • cooperación

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