Lo más visto

Más de Opinión

Educación sexual: ¿para evitar el Zika o ser felices?

Últimamente se han publicado sendos reportajes sobre los peligros del Zika y las supuestas implicaciones que este virus tiene para la salud de las embarazadas y sus bebés.

Enlace copiado
Kalena de Velado

Kalena de Velado

Enlace copiado

Me llama la atención el que se insista en publicar opiniones similares sobre el tema en diversos medios de comunicación, tradicionales y digitales, con el objetivo aparente de relacionar la urgente necesidad de repartir condones en los centros de salud y de dar una educación sexual a mujeres jóvenes en métodos de prevención de embarazos para que no tengan embarazos inesperados.

Y me extraña este enfoque porque según la Organización Mundial de la Salud, OMS, (World Health Organization), el Zika es una enfermedad "causada por un virus transmitido principalmente por mosquitos del género Aedes, que pican durante el día". https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/zika-virus

El título de esta columna intenta hacer una invitación a profundizar en como vamos a lograr una mejor educación sexual y afectiva de nuestros niño y jóvenes, ya que toda la sociedad está de acuerdo que con tanta información falsa que se encuentra en internet al alcance de un clic, lo ideal es educarles y formarles en el uso de su libertad.

Educar en una sexualidad y afectividad sanas implica educar el corazón (recomiendo la película "Intensamente"). Según el investigador Jerome Kagan, de la Universidad de Harvard, se puede moldear el "equipaje sentimental" con que nacemos. No es cierto que inexorablemente tendremos un temperamento que no se puede cambiar, tal como se pensaba anteriormente.

Gracias al Doctor Daniel Goleman y su libro "inteligencia emocional" se está volviendo a redescubrir esta necesidad. Es una realidad que los sentimientos nos acompañan para bien o para mal. Es tal su fuerza, que Aristóteles decía que la Paideia o educación era "sobre todo educación en el deseo". Y Chesterton decía que el correcto gobierno de la propia vida consiste en llegar a la conclusión de que algunas de las voces que escuchamos dentro de nuestro interior tienen autoridad y otras no.

Es una realidad que nacemos con libertad personal, que es una fuerza creadora del hombre y la mujer que se encuentra en ese espacio entre los sentimientos y acción. Por eso, ser libres, es fundamental la autoeducación del temperamento y del carácter. Requiere un esfuerzo de repetición de actos positivos desde la originaria escuela: la familia. El hogar es (o debería ser) el ámbito principal de educación sexual y de las emociones, pasiones y sentimientos. Comenzando por la primera infancia, la niñez deberá sentirse segura y amada, por eso cada infante necesita "ser mirado con cariño".

No hay que sellar el corazón, ni ignorarlo, porque sin él no se puede vivir: la solución es conocerlo y educarlo. La clave consiste en elegir un ideal noble que apasione y motive a los niños, niñas y jóvenes, para que la pasión se transforme en una gran fuerza para actuar de una manera más humana. Una buena educación sentimental ha de ayudar a aprender "a disfrutar haciendo el bien y sentir disgusto haciendo el mal". El papel de la religión y de la enseñanza de la ética se centra en esto. Son ciencias que enseñan a "sentir óptimamente". La fe cristiana enseñada con integridad presenta un ensalzamiento bellísimo de la sexualidad humana, comenzando por valorar y respetar el propio cuerpo.

Chesterton, el gran pensador inglés, afirmó que "el sexo es un instinto que produce una institución; y ese instinto es positivo y no negativo, noble y no ruin, creador y no destructor justamente por esa institución que produce. Esa institución es la familia: un pequeño estado o comunidad que, una vez iniciada, tiene cientos de aspectos que no son de ninguna manera sexuales. Incluye adoración, justicia, comprensión, educación, camaradería, descanso. El sexo es la puerta de la casa, pero la casa es mucho más grande que la puerta. Hay quienes prefieren jugar con amores livianos en el portal, sin entrar nunca en la casa".

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines