El Salvador, democracia y desarrollo

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Expresidente de ANEP, ASI y AVESEn los días recientes, El Salvador ha perdido a uno de sus más ilustres hijos, como lo es el presidente Armando Calderón Sol.

Toda su vida estuvo guiada por su sobresaliente amor a El Salvador. Desde muy joven y pudiendo, cómodamente, solo haberse dedicado a lograr su éxito personal, su pasión fue el buscar un mejor bienestar para todos los salvadoreños, lo que lo llevó a la primera magistratura del país, como medio para promover incansablemente la democracia y consciente de que es el único modelo político capaz de sacar a los países del subdesarrollo.

Para los amantes de la democracia, resultó muy positivo el que los diputados del FMLN reconocieran la importancia de su accionar político histórico y decidieran, como partido, hacer guardia de honor frente a sus restos, como parte de los reconocimientos de Estado que se celebraron en su honor.

El Salvador, democracia y desarrollo son tres palabras que resumen la vida e ideales del presidente Calderón Sol y el país caminaría mucho mejor, si todos los actuales y futuros políticos de nuestro querido país cuando menos acordaran anteponer estas tres palabras a cualquier decisión que tengan que tomar o cualquier acción que tenga que promover.

De todos es sabido que el presidente Calderón Sol es un líder que surge de las filas del partido ARENA y de todos es sabido, debido a las recientes encuestas, que más del 60 por ciento de los salvadoreños no está de acuerdo con ninguno de los actuales partidos políticos. Pero, el liderazgo del presidente Calderón Sol debe reafirmar que lo que está mal no son los partidos políticos en sí, sino que lo indispensable es que surjan nuevos líderes que quieran emular los valores del presidente Calderón Sol.

A la palabra El Salvador, el presidente Calderón contestaba: “Primero El Salvador, segundo El Salvador y tercero El Salvador”. La actual dirigencia del FMLN prefiere dirigir sus esfuerzos a tratar de promover los gobiernos de Cuba y Venezuela.

A la palabra democracia, el presidente Calderón Sol demostró que entendía la necesidad y promovía la alternancia en el gobierno, pues su partido entregó, de forma ejemplar, el gobierno al primer presidente electo del FMLN. Los actuales dirigentes del FMLN no hacen nada por corregir a sus representantes del Tribunal Supremo Electoral, para que por lo menos en apariencia, manifiesten la intención de que ese organismo va a permanecer neutral en las próximas elecciones.

Ante la palabra desarrollo, el presidente Calderón Sol admiró y protegió el papel de la empresa privada en la generación de los empleos dignos que necesitan todos los salvadoreños, para mejorar su bienestar social. La dirigencia del FMLN se empeña en desprestigiar a los grandes y medianos inversionistas, pretendiendo que el gobierno es quien debe generar la mayor cantidad de empleos, como forma de asegurar su voto en el futuro.

El evangelio del pasado domingo nos recuerda, de un invitado que no era digno de haber asistido a la fiesta del Reino de Dios, porque no tenía el vestido adecuado. Los políticos que se encuentran participando en los distintos partidos políticos debieran revisarse a sí mismos y tomar la decisión de mejor dedicarse a otra actividad, si no tienen los valores adecuados y que se resumen, tal y como lo hizo el presidente Calderón Sol, en anteponer ante todo: El Salvador, la democracia y el desarrollo de empleos dignos.

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