El amaño de las estadísticas demográficas

Cuando se hizo en El Salvador el Censo de Población 1992 recién había concluido el conflicto armado y muchas personas jóvenes evitaron censarse por elemental precaución, lo cual generó un notable subregistro.
Enlace copiado
El amaño de las estadísticas demográficas

El amaño de las estadísticas demográficas

El amaño de las estadísticas demográficas

El amaño de las estadísticas demográficas

Enlace copiado
En el Censo 2007 se sabe que hubo una “orden superior” para reducir las cifras, tanto del total de población como de los nacidos en el último período anual anterior al Censo. Lo que se pretendía con ello era, prioritariamente, aumentar el valor del PIB per cápita (producción entre población) y lograr con esos falsos datos lucir como “una sociedad de renta media”, usándolo electoralmente.

Tal alteración de los datos censales, por cierto hecha de manera grosera y torpe, ha generado confusión de cifras: 1- En 2013 ingresaron al sistema educativo nacional un número de niños casi 40 % mayor que los registrados como nacidos anualmente en el país seis años atrás. 2- En las últimas elecciones nacionales el padrón electoral del municipio de San Salvador era el 126 % de su población oficial, cuando el dato normal solo debe de ser cercano al 60 % de dicho valor. 3- Los hospitales nacionales están sobresaturados y con muy mala atención pues su planificación operativa recomendada por la OMS y otros organismos está hecha con base en la experiencia de la región, pero la realidad es que la demanda excede en cerca de 35 % los cálculos, pues estos se han hecho para una población mucho menor que la real.

Al analizar el caso puntual de los homicidios locales, que nos ha hecho quedar muy mal mostrando la tasa más alta del mundo, habiendo roto la barrera de los 100 homicidios por cien mil habitantes por año por primera vez en la historia de la humanidad para un país en paz. El error y ese desprestigio nacional ha provenido de dividir los 6,670 homicidios ocurridos en 2015 entre un número reducido de habitantes, que lo han determinado en 6.4 millones, muy por debajo de la población real existente a mitad de 2015, que es cercana a 7.8 millones de habitantes, lo que dejaría dicha tasa en 84.9, que siempre es alta pero ya no es la mayor del mundo.

El amaño descrito ha generado otros datos que dan pena por obviamente mentirosos. En publicaciones periodísticas recientes, citando datos oficiales que nunca fueron desmentidos o aclarados, se ha afirmado que la tasa de crecimiento poblacional actual en El Salvador es de 0.3 % anual, lo que significaría una duplicación del número de habitantes cada 233 años (¡sic!). El dato más cercano a la realidad es que dicha tasa oscila entre 2.8 a 3.0 % anual (casi 10 veces la “oficial”), que duplica la población cada 25 a 23 años. Sorprende además que dicha información errónea no haya sido corregida por la DIGESTYC nuestra –que luce depauperada y en abandono– ni por la oficina local de Población de Naciones Unidas.

Por este medio hago un atento llamado al secretario técnico del gobierno actual –que parece un profesional no solo bien calificado, sino también interesado en hacer su trabajo lo mejor posible– para que se proceda a determinar la verdadera realidad demográfica del país, apoyando con recursos económicos y humanos calificados a la DIGESTYC, organizando el próximo Censo de Población local en el menor tiempo posible, pues con datos demográficos amañados resultará imposible ser eficiente en cualquier programa que involucre a la población salvadoreña.

Tags:

  • censo
  • población
  • subregistro
  • jovenes
  • digestic

Lee también

Comentarios

Newsletter