Lo más visto

El compromiso con la transparencia debe ser generalizado a fin de que su vigencia plena y constante impulse un mejor desempeño de la democracia

El caso de las luces led es una oportunidad no sólo para desvelar todas las interioridades de las adquisiciones sospechosas sino también para proyectar hacia el futuro mecanismos de control más eficientes y transparentes en casos como éste.
Enlace copiado
Enlace copiado
Uno de los aspectos más significativos de la dinámica actual, tanto en los ámbitos globales como en los regionales y nacionales, es el que se refiere al énfasis cada vez mayor que se le pone a la transparentación de todos los procesos que se dan en el ámbito social, y muy en especial aquéllos referidos a la función pública en todos sus sentidos. Por nefasta tradición, se han instalado en los distintos ambientes las más diversas prácticas de abuso y de ocultamiento, en función de intereses de la más variada índole. Esto hizo que en un país como el nuestro, en el que la práctica democrática estuvo ausente durante tanto tiempo, la transparencia también brillara por su ausencia, dejándoles libre el paso a la corrupción y a la impunidad.

Hoy, cuando ya llevamos recorrido un trecho importante de la posguerra democratizadora, vemos cómo la transparencia gana terreno y la impunidad tiene cada vez menos recursos autoprotectores, aunque desde luego las resistencias a que eso ocurra siguen siendo muy fuertes y sistemáticas. En la ruta de hacer valer la transparencia y de controlar la impunidad, el rol investigativo de los medios de comunicación es una pieza clave, porque desde ahí es posible ir al fondo de los hechos sin ataduras de ninguna índole, cuando se trata desde luego de medios realmente independientes. En nuestro caso, el único propósito que guía nuestro esfuerzo tanto investigativo como informativo y formador de opinión es el acompañamiento serio y responsable a lo que quiere y busca la ciudadanía, todo ello enmarcado en el servicio al bien común.

En estos días, el tema de las contrataciones municipales está vibrando más que nunca. El caso de las luces led es una oportunidad no sólo para desvelar todas las interioridades de las adquisiciones sospechosas sino también para proyectar hacia el futuro mecanismos de control más eficientes y transparentes en casos como éste. Hay que ver tanto los términos de los respectivos contratos como el tipo de empresa con la que se contrata, sobre todo en estos tiempos en que el crimen organizado se cuela por todas partes. Precisamente en el caso de las contrataciones hechas por tres municipalidades muy importantes con una empresa de origen colombiano hay muchas zonas opacas, que hay que aclarar exhaustivamente para que situaciones como ésta no se repitan.

La investigación de los medios no es un juzgamiento público, pues estamos absolutamente conscientes de que la labor juzgadora les corresponde a los aplicadores de justicia. Nuestro trabajo cotidiano consiste en contribuir a que la verdad salga a la luz en todo momento y en toda circunstancia, de tal forma que la contraloría social pueda contar siempre con la mayor cantidad de insumos posibles. Continuaremos en esta línea, a sabiendas de que el camino es dificultoso y accidentado, por las incomprensiones y los rechazos que nunca faltan.

Lo más importante es ir sentando precedentes que sirvan como disuasivos de malas prácticas en lo que viene. Todos tenemos que actuar con la debida responsabilidad, para que la dinámica nacional en su conjunto se vaya saneando de manera progresiva y permanente, hasta el punto en que podamos decir, con toda seguridad, que el sistema está básicamente inmunizado contra los virus de la corrupción en cualquiera de sus formas. Esto, desde luego, exigirá mucha decisión y mucha persistencia, porque la erradicación de los vicios que tienen profundo arraigo siempre es misión de largo alcance, desde cualquier ángulo que se le vea.

Lee también

Comentarios