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El fortalecimiento de las iniciativas emprendedoras está en la base del verdadero progreso

En la actualidad, el empleo formalizado es no sólo insuficiente sino decepcionante para los jóvenes que están iniciado su desarrollo personal en función de sus metas de futuro. Habría que crear una plataforma nacional que potencie el empleo y estimule el emprendimiento.
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Uno de los dinamismos socioproductivos más relevantes de esta etapa del desenvolvimiento de la realidad nacional es el que corresponde a las iniciativas emprendedoras que proliferan por doquier en nuestro ambiente. Emprendedores ha habido siempre en todas partes, y, desde luego, también en nuestro país, como puede constatarse al hacer un recorrido somero por nuestro desempeño económico a lo largo del tiempo. Muchos de los grandes conglomerados económicos surgieron por la creatividad y la dedicación de un emprendedor originario, y eso demuestra que los verdaderos emprendimientos pueden llegar hasta donde quieran y se propongan aquellos que les dan impulso. Esto significa que el que emprende puede desarrollarse según se lo posibiliten su voluntad y su capacidad.

Desde hace algún tiempo, las dinámicas del emprendimiento han venido manifestándose con fuerza creciente en los distintos espacios del escenario social. Esto va vinculado con el posicionamiento de la juventud como sector decisivo en lo que al desarrollo se refiere. Y como el empleo es crónicamente insuficiente para acoger a los miles de jóvenes que se incorporan cada año al mercado del trabajo formal, las prácticas emprendedoras vienen a compensar la falta de oportunidades laborales, incentivando la creatividad juvenil y facilitando la incorporación a los espacios económicos.

Los emprendedores del presente tienen también a su disposición las aperturas que ofrece el mundo global, en el que se multiplican las opciones de acceso como nunca antes. Están a disposición infinidad de nichos donde un tipo de producción como la nuestra puede hacerse valer de manera significativa. Pero para que todo esto se convierta en oportunidades reales y accesibles es preciso crear y fortalecer un ambiente productivo que esté en íntima vinculación con la competitividad que nos corresponde, en función de nuestras capacidades y ventajas comparativas.

En la actualidad, el empleo formalizado es no sólo insuficiente sino decepcionante para los jóvenes que están iniciado su desarrollo personal en función de sus metas de futuro. Habría que crear una plataforma nacional que potencie el empleo y estimule el emprendimiento. Hoy que estamos ya en plena campaña hacia las presidenciales de 2019 es más que oportuno que los partidos y sus candidatos le presenten al país y a la población sus proposiciones concretas y viables al respecto. No en forma de anuncios generales, que ya se ve que sirven de muy poco, sino como proyectos desarrollados y calendarizados que convenzan y que atraigan de veras.

Hacer crecer y fructificar el ánimo emprendedor es una de las tareas decisivas en este momento de la evolución nacional; y los apremios del crecimiento escaso que padecemos son el mejor acicate para inyectarle energías renovadoras al sistema. La política debe hacer lo suyo, y los acuciantes resultados de la recién pasada elección ya no dan espacio para evadir el reto, que es de supervivencia.

Animemos e impulsemos a los emprendedores, tanto los que ya están aquí como los que vendrán sucesivamente, para que no cesen en su empeño. El país necesita con urgencia reorientar su rumbo, como lo reclama la población cada vez que se le pregunta al respecto.

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