El futuro del país depende de nuestra educación

La historia demuestra que la educación contribuye a desarrollar productividad laboral, promover iniciativa empresarial, estimular principios democráticos y generar crecimiento económico, elementos esenciales para reducir la pobreza.
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La educación es indispensable para formar profesionales competentes que presenten soluciones a problemas de interés común, como prevención y tratamiento de enfermedades, protección ambiental, expansión industrial y desarrollo de infraestructuras. La educación crea escenarios apropiados para discutir los valores que definen el desarrollo de una nación. Las nuevas ideas que han fortalecido el crecimiento de los pueblos han sido generadas por profesionales con educación superior. Conocimiento engendra conocimiento.

A pesar de estos sólidos argumentos, nuestra educación ha sido siempre obstaculizada. Inicialmente, por la falta de visión futurística de la dictadura militar y luego, por la falsa percepción de gobiernos derechistas de visualizar al salvadoreño nativo educado como adversario potencial al sistema político-económico imperante.

Una generación entera de jóvenes salvadoreños agonizó entreteniendo sueños y se desperdició... Ahora, estamos sufriendo las consecuencias de esas infames acciones: un interminable ciclo de pobreza-violencia-migración. Aquellos que no aprenden de sus errores están condenados a repetirlos. Desperdiciar otra generación sería catastrófico.

Todos los salvadoreños, incluyendo los diversos sectores políticos, económicos, religiosos y los hermanos lejanos, debemos urgentemente reconocer los beneficios de la educación y otorgarle la prioridad correspondiente en la agenda nacional, con el objetivo de mejorarla en todas sus dimensiones. Una visión común expondrá recomendaciones compatibles con nuestra sociedad y ayudará a forjar nuestro futuro.

La empresa privada debe colaborar con el gobierno central, no solo para ofrecer educación primaria universal, sino también para mejorar la calidad de la educación secundaria y así preparar a estos estudiantes para la educación superior.

La diáspora salvadoreña debe exigir que parte significante de las remesas se invierta en educación, incluyendo la reducción de ese asfixiante consumismo.

Los medios de comunicación deben promover la educación masiva y difundir información objetiva sobre diferentes instituciones y programas educativos disponibles. La influyente Iglesia Católica debe enfatizar constantemente la importancia de la educación.

Las universidades deben modernizarse; contratar, retener y estimular personal docente calificado; aumentar el acceso de esa pobre pero vibrante juventud salvadoreña; mejorar programas académicos existentes y crear nuevos programas de formación profesional para satisfacer demandas laborales. El gobierno central debe proteger las universidades como medios que faciliten la libre discusión de diversos temas; regular la acreditación de instituciones de enseñanza y demandar excelencia académica; promover intercambio estudiantil, docente y procurar becas de posgrado en países desarrollados.

Como exalumno de la Universidad de El Salvador (UES) –Promoción Medicina 1973– me gustaría invitar a otros exalumnos a contribuir al establecimiento de Fundación Exalumnos UES. En nuestra alma mater obtuvimos mucho más que una educación. En ella aprendimos, no solo a ser profesionales, sino también a ser ciudadanos del mundo. Cultivamos amistades y nos preparamos para nuestros futuros. Como toque de gratitud, deberíamos regresarle algo. Solo la expresión alma mater es motivo suficiente para hacerlo. Todos los exalumnos, sin importar credos políticos o religiosos, tenemos la responsabilidad moral de ayudar a la UES.

Es imperativo que el gobierno central, sector privado, universidades y donantes nacionales e internacionales trabajen en conjunto para mejorar esa educación, que le permita a nuestra juventud la realización de sus sueños y ambiciones. Solo el individuo realizado es verdaderamente libre. Educación es el único camino hacia esa libertad y el único instrumento que puede utilizarse para romper ese vicioso ciclo de pobreza-violencia-migración.

Tags:

  • educacion
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