El monstruo de la desinformación genera homofobia

En 1780 una bestia de más de tres metros con una barba larga, cuernos de toro, alas de murciélago, dientes afilados y dos colas de reptil se encontraba en su camino entre el sur del Perú y el reino de España. El Courier de l’Europe, primer periódico en editar al francés el texto de la Declaración de Independencia de las Trece Colonias, hacía un recuento en varios números de la historia del monstruo, que habitaba en el Lago Fagu y tenía una especial predilección por comer carne vacuna. El propio virrey habría supervisado su traslado a Europa.
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Resucito hoy al monstro del lago Fagu para demostrar el gran impacto que pueden tener las noticias falsas o fake news. Hace unos días recibí por WhatsApp una noticia que calza perfectamente en la categoría de fake news. Se relata cómo aparentemente el ‘‘Tribunal de Derechos Humanos más importante del mundo estableció textualmente que no existe el derecho al matrimonio homosexual’’. Siendo tan absurda pensé que mi deber ciudadano era matar este monstruo.

En primer lugar, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) no es el tribunal de derechos humanos más importante del mundo. Existen tres sistemas de protección de derechos humanos, el interamericano, europeo y africano y no se superponen entre sí. La noticia está tan plagada de errores, tantos cuernos, colas y dientes afilados, que es preciso ignorarla y revisar rápidamente qué es lo que sí se ha dicho sobre la protección a parejas del mismo sexo.

En el ámbito europeo el caso Vallianatos y otros Vs. Grecia trata sobre la protección de derechos a uniones civiles conformadas por parejas del mismo sexo. El TEDH encontró responsable internacionalmente a Grecia por excluir a parejas del mismo sexo de las uniones civiles. Más aún, notó que ‘‘[d]e los 19 Estados que han autorizado alguna forma de unión civil diferente al matrimonio, únicamente Lituania y Grecia reservaban este derecho exclusivamente para parejas de sexos distintos’’. Similar fue la respuesta en el caso Oliari y otros Vs. Italia, en el cual la ley italiana no proveía ninguna forma legal de protección a las parejas del mismo sexo.

En nuestro continente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió el caso Duque Vs. Colombia que trata sobre la discriminación en el acceso a la pensión de sobrevivencia de una pareja del mismo sexo. Además de hacer un recuento de la jurisprudencia internacional en la materia se refirió a la normatividad de países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay que permiten la protección a parejas del mismo sexo. De esta manera, reiteró que “la falta de un consenso al interior de algunos países sobre el respeto pleno por los derechos de las minorías sexuales no puede ser considerado como un argumento válido para negarles o restringirles sus derechos humanos o para perpetuar y reproducir la discriminación histórica y estructural que estas minorías han sufrido’’. Esto último había sido criterio de la Corte Interamericana en el caso Atala Riffo Vs. Chile, que trata sobre la discriminación sufrida por una jueza lesbiana en el proceso de tuición de sus hijas en razón de su orientación sexual. Indicó que ‘‘ninguna norma, decisión o práctica de derecho interno, sea por parte de autoridades estatales o por particulares, pueden disminuir o restringir, de modo alguno, los derechos de una persona a partir de su orientación sexual’’.

En conclusión, conforme al derecho internacional existe una obligación de los Estados de brindar protección a las parejas del mismo sexo, mediante algún tipo de figura jurídica. La desinformación causada por una noticia falsa puede llevar a pensar que el derecho no protege a las parejas del mismo sexo, lo cual es una falsedad tan grande, como monstruosa.

[1] Abogado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, LLM en Derecho Internacional por la Universidad de Notre Dame, Estados Unidos (summa cum laude), conferencista y profesor en seminarios y cursos especializados en derecho internacional de los derechos humanos en diversos países. Las opiniones vertidas en este artículo son de responsabilidad exclusiva del autor y no representan de ninguna manera la posición de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ni de su Secretaria.
 

Tags:

  • Bruno Rodriguez
  • LGBTI
  • derechos humanos

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