Lo más visto

Más de Opinión

El mundo al revés

Enlace copiado
El mundo al revés

El mundo al revés

El mundo al revés

El mundo al revés

Enlace copiado
El plebiscito recientemente llevado a cabo en Colombia debe hacernos reflexionar sobre si lo que nos está pasando es lo que conviene a nuestro país o si la razón del porqué no avanzamos es porque las cosas están ocurriendo al revés, de lo que en realidad deberían estar sucediendo.

Como ya es de todos conocido, el gobierno colombiano llamó a la población a votar sobre si estaba de acuerdo con los acuerdos de paz negociados con la guerrilla colombiana (FARC), la cual tiene ya más de cincuenta años de estar luchando armadamente, dicen ellos que a favor del pueblo.

De antemano se sabe que documentos tan complejos no se puede esperar que un ciudadano normal y corriente los pueda comprender en poco tiempo y mucho menos emitir una opinión al respecto. Sin embargo, el gobierno colombiano conociendo esta limitación, llamó a un plebiscito para solicitar a la población la aprobación de los mismos; pero a la vez, ocupando todos los recursos del Estado para hacer creer que por lo que se estaba votando era, simplemente, por la paz o por la continuación de la guerra.

Ante la pregunta de si se quiere “la paz” o “la guerra”, el sentido común nos dice que toda persona noble desea la paz y por tanto, hay que concluir que el gobierno colombiano llamó al plebiscito creyendo que el pueblo iba a votar por la paz. Pero el pueblo colombiano pudo entender que el mundo no puede funcionar al revés y se decidió por votar por el “no”, lo cual en realidad significa un “sí” por la paz, pues es un rechazo total a la violencia que representan las FARC.

Si el mundo estuviera caminando como debe ser, lo que las FARC debieran comprender es que el pueblo colombiano ya no quiere que sigan haciendo la guerra en su nombre y por tanto desistir de una lucha que el mismo pueblo ha confirmado que no quiere. Sin embargo, lo que ha ocurrido es al revés, pues lo que ha hecho el presidente es abrir una nueva negociación de los acuerdos, olvidando el mandato democrático de la mayoría de colombianos.

Algo parecido ocurrió hace unos meses en el Reino Unido, con relación al plebiscito sobre si el Reino Unido debería salirse de la Comunidad Económica Europea o no. En aquel entonces, los líderes políticos también quisieron ir al revés y vendieron el plebiscito como que se trataba entre “evitar que los inmigrantes vengan” o que “no vengan”, lo que hizo que los británicos votaran a favor de salirse y lo cual en muy poco tiempo se dieron cuenta de que cometieron un error, pues han salido perjudicados.

Lo mismo ocurrió hace más de dos mil años, cuando Pilatos preguntó: ¿a quién quieren que libere, a Jesús o a Barrabás?

Los anteriores ejemplos se asemejan mucho a como se están haciendo las cosas en nuestro El Salvador. No es necesario enumerarlas, pues basta ver las primeras páginas de los periódicos. Se dice que los cambios son para mejorar, pero la mayoría de las cosas se están haciendo al revés de lo que deberían hacerse y con el único propósito que es común en los anteriores ejemplos mencionados y que es que aunque los dirigentes políticos saben que están haciendo las cosas al revés, las siguen haciendo, pues saben que con eso se benefician sus partidos políticos y/o ellos mismos.

Mucho se necesita para que el país regrese al rumbo correcto. Sin embargo, lo mínimo que necesitamos es que todos los salvadoreños exijamos de nuestros dirigentes la honesta intención y que no mientan.

Tags:

  • farc
  • colombia
  • paz
  • guerra
  • plebiscito

Lee también

Comentarios