El nuevo orden mundial de la era Trump

El “estilo Trump”, consistente en golpear sin negociar, ha llevado a un estado límite las relaciones entre Estados Unidos (EUA) y los 28 miembros de la Unión Europea (UE), sobre todo después de la reunión del G-7 en Taormina, Italia, en mayo de 2017, cuando la canciller alemana, Angela Merkel, expresó: “Los tiempos en los que nos podíamos fiar completamente de los otros están llegando a su fin... Los europeos debemos ser los dueños de nuestro propio destino”, en alusión al proteccionismo propuesto por Trump y su pretensión de que la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) financie sus propios gastos de defensa, un 2 % de su PIB equivalente a 330,000 millones de dólares, suma que casi en su totalidad va al complejo industrial-militar de EUA, incluido el Pentágono.
Enlace copiado
El nuevo orden mundial de la era Trump

El nuevo orden mundial de la era Trump

El nuevo orden mundial de la era Trump

El nuevo orden mundial de la era Trump

El nuevo orden mundial de la era Trump

El nuevo orden mundial de la era Trump

Enlace copiado
Trump evita responder si EUA acudirá en defensa de la UE si fuera necesario, alegando que cada país debe defenderse por su cuenta. Por ello, en noviembre del año pasado, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, planteó la necesidad de crear un Ejército europeo.

El reciente G-20 celebrado en Hamburgo, con sus matices, no hizo sino robustecer las posturas de EUA que ven a sus aliados europeos, en lo geopolítico, como vasallos.

Estas contradicciones internas parecen vislumbrar una nueva época en la que Alemania de nuevo, al igual que en 1910 o en 1933, parece situarse como el epicentro de un cambio geopolítico a nivel mundial. Ello antes de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, cuando el ocaso del imperio británico creó un vacío de poder planetario. Lo mismo sucede en 2017 con una desglobalización que viene acompañada de la caída de un imperio, EUA, y del auge de otro, China.

En Europa, una Alemania unida es de nuevo el centro del poder, y como respuesta, tanto EUA como el Reino Unido se alejan de la UE, lo cual deja a Alemania en libertad de escoger nuevas alianzas, donde bien podría caber Rusia y Asia Central, el espacio euroasiático, que es uno de los grandes productores de materias primas así como consumidores de productos industriales, que compensarían la ausencia del mercado anglosajón.

Y es que EUA ya no ve a Alemania como un socio sino como un rival económico y comercial y tiene como objetivo estratégico primordial impedir una alianza ruso-germana, de donde saldrían robustecidas tanto una potencia económica que serviría de contrapeso a EUA, Alemania, así como a una potencia atómica mundial, Rusia.

Desde ya se vislumbra que al año 2030 China será la indiscutible primera potencia mundial. El gran problema de los europeos, Francia, España, Alemania, Italia o Rusia, estará causado por el envejecimiento de la población activa en las economías más avanzadas. Al mismo tiempo, según las economías emergentes vayan madurando –India, Indonesia, Brasil, México, Sudáfrica, Argentina–, estas comenzarán a moderar su crecimiento. De hecho India superará a Estados Unidos como segunda economía mundial en 2050.

La economía estadounidense basa su crecimiento en el endeudamiento, a más crisis, más deudas. La misma fórmula con la cual Trump construyó su imperio inmobiliario. Por ello, a mediano plazo habrá inexorablemente una recomposición del tablero geopolítico mundial, donde los protagonistas serán China, India, EUA, Rusia, Alemania y las potencias emergentes.
 

Tags:

Lee también

Comentarios

Newsletter