Lo más visto

Más de Opinión

El pájaro no canta porque es feliz, es feliz porque canta

Enlace copiado
Ana María Herrarte Country President de Ipsos Herrarte

Ana María Herrarte Country President de Ipsos Herrarte

Enlace copiado

Como ya lo he comentado anteriormente, mi reciente formación como "coach" me ha vuelto bastante sensible a temas emocionales y es por eso que, ahora tengo que decidir entre escribir sobre mercadeo o sobre temas como este que ahora voy a abordar. Hace algunos días, con el poder que nos da actualmente la tecnología de estar expuestos a todo tipo de contenidos, recibí en uno de los "chats" de WhatsApp un mensaje que me impactó, se los comparto textualmente.

"William James fue uno de los grandes psicólogos y filósofos de Estados Unidos. Una vez le preguntaron cuál consideraba que era el descubrimiento más importante en el campo del desarrollo humano en los últimos cien años. Su respuesta fue la siguiente: "Hasta ahora se pensaba que para actuar había que sentir. Hoy se sabe que el sentimiento aparece cuando empezamos a actuar. Este es para mí el descubrimiento más grande del siglo en el campo del desarrollo humano". James resume el descubrimiento con el siguiente adagio: "El pájaro no canta porque es feliz, es feliz porque canta". Aunque usted se deprima, si empieza a actuar como si fuera feliz, acabará sintiéndose feliz, y por lo tanto lo será. "El comportamiento cambia el sentimiento, el sentimiento cambia el pensamiento". La mayoría de la gente dice: "Lo haré el día en que me sienta bien". No es este el camino. Comience a actuar inmediatamente, y las cosas cambiarán dentro y fuera de usted. Intención sin acción es ilusión. Atrévase a hacer y el poder le será dado".

Como siempre hago cuando algo me interesa, me fui al internet a buscar a William James y hallé su historia que la encontré apasionante, incluso, por la gran importancia de sus aportes, como el de investigar uno de los conceptos más básicos y universales en lo que respecta al estudio de la mente: la consciencia, creo que en algún momento de mi vida como estudiante debo haberlo "conocido", pero no lo recuerdo.

Busqué también la frase del título de esta columna y me sorprendió conocer que es bastante famosa, pues tiene varios "resultados" y se utiliza mucho para contenidos motivacionales. Personalmente la considero muy inspiradora y me hace recordar lo que aprendí en mi programa de Certificación de Coach, acerca de la diferencia entre el "ser" y el "hacer" y como uno alimenta al otro. Es decir que el lograr mejorar mi rendimiento me da bienestar y cuando me siento bien sigo mejorando mi rendimiento, recordando que el principio implícito es que el individuo tiene todas las respuestas para su propia vida y el "coaching" le ayuda a desvelarlas. A este respecto, lo que nos dice William James es que nos atrevamos a actuar, porque sentirnos capaces nos hará bien.

Creo que este tipo de pensamiento debiera ser parte de la cultura interna de las empresas, pero muy pocas veces sucede. Es por esto que me ha sorprendido agradablemente que la semana pasada estuvo en el país mi "coach" española Lourdes Cabero, ofreciendo una capacitación sobre "coaching" a gerentes de producción, en un evento organizado por la ASI. Me emociona imaginar cómo pudieron haber llegado esos gerentes a sus fábricas ese día lunes, después de haber estado dos días entrenándose en habilidades o competencias "blandas", cuando lo suyo probablemente ha sido siempre solo las habilidades "duras". Asumiría que la forma de tratar de incrementar el rendimiento de su personal habrá cambiado favorablemente y que los resultados serán mejores.

Termino con otra de las tantas frases célebres de James: "El mayor descubrimiento de mi generación es: un ser humano puede cambiar su vida cambiando su actitud mental".

Tags:

  • Ana María Herrarte
  • Opinión
  • Colaboradora

Lee también

Comentarios