Lo más visto

Más de Opinión

El papa Francisco

América Latina y toda la Iglesia católica está de plácemes: los cardenales electores han escogido como el nuevo pontífice a Mons. Jorge Bergoglio, quien ha tomado el nombre de Francisco.
Enlace copiado
El papa Francisco

El papa Francisco

El papa Francisco

El papa Francisco

Enlace copiado
El ser hijo de emigrantes italianos podría explicar la elección del nombre del patrono de Italia, pero la personalidad de San Francisco de Asís trasciende a su país, al ser el símbolo de la vivencia radical del evangelio, la armonía con la naturaleza y su amor por la paz, tres aspectos que el nuevo papa tendrá que tomar en cuenta en el interior de la Iglesia y de cara a la realidad mundial.

Vivir el evangelio al estilo del mismo Jesús cuestiona a una Iglesia que en muchos aspectos se ha apartado del mensaje original del Salvador. Los escándalos de pederastia y los fraudes en la Banca Vaticana obligan a una renovación interna, a un acto de contrición similar al que realizó Juan Pablo II durante el Jubileo de la Redención del año 2000, cuando el papa pidió perdón a la humanidad por todos los errores pasados.

Francisco dirigirá una Iglesia que debe salir definitivamente al encuentro de los pobres. El nuevo papa viene de la Iglesia latinoamericana, de una Iglesia que a partir de Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida, optó preferencia por los pobres, la familia y la vocación de servicio de los laicos en la política, y esa experiencia eclesial deberá marcar la pauta de la Iglesia universal.

En América Latina viven la mitad de los católicos del mundo y pareciera que ha llegado la hora en que América tendrá que evangelizar Europa, un continente cansado por la modernidad y el consumismo, que cada día produce más pobres, más desempleados, más marginados.

Por otra parte, la Iglesia tendrá que tomar una posición definida y valiente frente a la degradación ambiental producida fundamentalmente por las naciones más poderosas, que a pesar de las muchas conferencias mundiales realizadas, no se observan cambios sustanciales, y por el contrario, la tierra y los elementos naturales están tomando venganza del hombre y de sus obras.

La humanidad no puede seguir haciendo prevalecer el tener sobre el ser si pretende seguir gobernando el mundo por algunos siglos más.

Finalmente, el santo padre deberá asumir seriamente el tema de la paz mundial: la paz entre las naciones, la paz entre las religiones y la paz entre las clases sociales, la cual debe alcanzar un lugar preponderante en la agenda eclesial a escala mundial y local. La paz no es la simple ausencia de conflicto, es un estado de armonía entre seres humanos que viven con la conciencia de la justicia social. Sin la justicia social no puede haber paz, y la Iglesia debe tomar una posición que la aleje de los centros de poder y la acerque a los “pequeños de Dios”.

Francisco deberá enfrentar una serie de temas polémicos en la Iglesia y decidir si mantiene firmes las posiciones sostenidas hasta ahora por el Vaticano o ceder en algunos aspectos referentes al celibato, el trato con los homosexuales, el uso de los anticonceptivos, la eutanasia y el papel de la mujer y de los laicos en la Iglesia.

Quizás un elemento particular del nuevo papa es su formación jesuita, lo que combina una formación académica extraordinaria, la vivencia de votos religiosos y su trabajo en favor de los pobres vivida con radicalidad en Argentina.

Es un clérigo que no gusta de la fastuosidad y prefiere ser un hombre entre los demás, que ahora tendrá que ser el continuador del magisterio de dos gigantes de la Iglesia.

Tags:

Lee también

Comentarios