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El pueblo pipil y su lengua de vuelta a la vida

El último libro del lingüista Jorge E. Lemus, publicado el año pasado, es ante todo una reivindicación del idioma pipil, que muchos daban por una lengua extinta, pero que, al contrario de lo que se creía, goza de excelente salud.
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El rescate del idioma pipil, uno de los símbolos claves de “la salvadoreñidad”, es una deuda pendiente con la etnia de los pipiles, pueblo utoazteca descendiente de las naciones nahuas que poblaron la meseta central de México. Cercano al náhuatl mexicano, se diferencia del mismo por no poseer la letra “l”, “náhuat” en lugar de “náhuatl”, ni la vocal “o”, “ulute” en lugar de “olote”. Se establecieron en el actual territorio salvadoreño, mediante olas migratorias entre el siglo VI y el siglo XI, procedentes del centro de México.

En nuestro país se dieron tres grandes asentamientos pipiles: Izalco, Panchimalco y Nonualco.

Durante la insurrección indígena-campesina de enero de 1932, reprimida por el dictador Maximiliano Hernández Martínez, fueron fusilados, injustamente acusados de “bárbaros comunistas”, entre 15 mil y 30 mil indígenas de la región de los Izalcos, lo cual llevó al ocultamiento del idioma, vestimenta, costumbres y tradiciones de los indígenas descendientes de los pipiles, por temor a las represalias del gobierno.

El Dr. Lemus se reconoce como uno de los discípulos del lingüista del idioma pipil salvadoreño, el Dr. Lyle Campbell, de la Universidad de Hawái, Estados Unidos, autor de la magistral obra “El idioma Pipil (náhuat) de El Salvador”, publicado en idioma inglés y náhuat, en 1985, “The Pipil language of El Salvador”, en Berlín por la casa editora Mouton de Gruyter.

Otros investigadores del idioma náhuat han sido los alemanes Walter Lehman, Leonhard Schultze Jena, el suizo Otto Stoll, el sueco Carl Vilhelm Hartman, los salvadoreños Próspero Aráuz, Tomas Fidias Jiménez o Pedro Geoffroy Rivas, entre otros. De manera que la labor del Dr. Jorge Lemus cuenta con una sólida tradición y por ello no es de extrañar que en 2010 Lemus fuera galardonado con el Premio Nacional de Cultura por su “preocupación y dedicación por crear condiciones para garantizar un cambio generacional de náhuat-hablantes”.

Actualmente, el Dr. Lemus trabaja en la revitalización de la lengua náhuat y la visualización del problema de los indígenas salvadoreños desde hace 25 años, sus investigaciones han sido elaboradas especialmente con la cultura pipil.

Antes de que se desarrollara uno de los proyectos que ha llevado con éxito el Dr. Lemus, y de cuyos frutos trata este libro, la “Revitalización de la lengua náhuat”, quedaban unos 200 náhuat hablantes en todo el país. Actualmente hay alrededor de 3 mil personas aprendiendo esta lengua.

El libro trae un desarrollo histórico de las etnias indígenas del país, lencas, cacaoperas y pipiles, y se centra en sus actividades económicas desde tiempos precolombinos hasta la llegada de los españoles, la colonia y la época actual.

El núcleo central lo constituye el abordaje de la lengua náhuat o pipil y su estructura gramatical, su fonología, la formación de palabras, el orden de las palabras y su posición en la familia lingüística yutoazteca.

Es un modelo para revitalizar el pipil, como única alternativa para rescatar una de las señas de identidad más preciadas de la nación salvadoreña como es el idioma de nuestros ancestros náhuat-pipiles.

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