El regreso del PRI

<p>Ha causado sorpresa en el mundo, y un poco menos en México, la elección de Enrique Peña Nieto como nuevo líder del país azteca. A escala internacional, pocos esperaban que México volviese a poner tan rápidamente a un miembro del PRI en el Palacio Nacional.</p>
Enlace copiado
El regreso del PRI

El regreso del PRI

Enlace copiado
<p>Tan solo 12 años han transcurrido desde cuando el PAN logró desenquistar del poder al partido que gobernó a México con mano férrea por más de 70 años, y que acumuló en ese tiempo una extendida mala fama en tantas facetas del poder, desde clientelismo y corrupción, hasta cohecho, prevaricato e intimidación.</p><p>Pero a pesar de que el fantasma del PRI asustaba a muchos, Peña Nieto, ayudado por su cara de galán de telenovela y por el incondicionado apoyo que le brindó la poderosa Televisa, rápidamente se perfiló como ganador. Los mexicanos resienten que los dos gobiernos del PAN no lograron llevar a buen puerto ninguna de las urgentes reformas que el país está pidiendo a gritos, y que desgastaron su tiempo en una violenta y estéril guerra contra los carteles, que ha causado de más de 50 mil muertos en 6 años, ha golpeado el prestigio de México en el mundo y afectado críticamente la economía y el turismo.</p><p>Peña Nieto, a quien algunos llaman el “Luis Miguel” de la política y otros “el rey del teleprompter”, pues aparentemente no es capaz de hilar muchas ideas de manera eficaz y coherente por sí mismo, demostró sin embargo que entiende el poderío de los medios, y apoyado en estos se impuso con cómodo margen sobre sus rivales; el izquierdista y eterno candidato López Obrador, y la oficialista Josefina Vázquez, quien partió con pocas esperanzas, en un país todavía dominado por la cultura machista.</p><p>La crítica intelectual no ha tratado nada bien a Peña Nieto; desde el imperdonable lapsus en la Feria del Libro de Guadalajara, en donde no supo citar los nombres de los “tres libros que han marcado su vida”, y se enredó burdamente con títulos y autores.</p><p>Esto, sumado a los rumores que siempre lo han perseguido sobre la muerte de su primera esposa, y la abucheada que se ganó en la Universidad Iberoamericana, parecían justificar la crítica de Carlos Fuentes, quien poco antes de morir dijo de él que “es un hombre inculto, que no le hará bien al país, y que debió decir que su libro favorito era la Constitución de México y luego callarse”.</p><p>Pero el hecho de que algunos lo consideren un político vacío e inculto no obliga a descalificarlo de entrada. En una carrera relativamente corta logró llegar a la gobernación del Edomex, logró hacerse con el control del partido, y algunos le abonan la rapidez con que se deshizo de algunos intocables como Humberto Moreira, expresidente del PRI, cuando fue acusado de malversación.</p><p>El mismo Peña Nieto se describe como un político “pragmático y sin ideologías”, que demostrará lo que es con los resultados. Habrá que abrirle un compás de espera para ver si su llegada marca el regreso de un PRI renovado y sin los viejos vicios, y si será capaz de poner nuevamente a México en la vía del progreso económico y la recuperación de su prestigio como una de las democracias más maduras y estables de Latinoamérica.</p><p>&nbsp;</p>

Tags:

  • opinion
  • editorial

Lee también

Comentarios

Newsletter