El sano ejercicio de la denuncia

Los ciudadanos de países que viven en democracia deberíamos transitar con la certeza de que si creemos que nuestros derechos han sido violentados vamos a poder acudir a las instancias respectivas para denuncias los abusos o los delitos que en contra nuestra se produzcan.

Enlace copiado
Claudia D. Ramírez / Subjefa de Información de LA PRENSA GRÁFICA

Claudia D. Ramírez / Subjefa de Información de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Desde estas páginas, a diario, luchamos porque los salvadoreños vulnerados decidan, pese al miedo, pese a la inseguridad, pese a la falta de credibilidad en las instituciones, poner denuncias.

Es una lucha constante para que decidan denunciar las extorsiones, por ejemplo, en las que el miedo es el principal freno al que se enfrentan las víctimas.

Recientemente, también publicamos un especial para hablar, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, de los diversos delitos que se comenten contra ellas en este país. Aunque los rostros más dolorosos de esa violencia se encuentran en los feminicidios, las violaciones y los golpes, hay mucho más. Las mujeres deben empoderarse para denunciar otros delitos que las atañen, como el acoso y la violencia emocional o patrimonial. Lo deben hacer a pesar del machismo que impera en esta sociedad y de los estigmas que hay alrededor de estos temas.

Debemos, como ciudadanos, crear cultura sobre la necesidad de denunciar como una de las herramientas más fuertes para combatir la impunidad que a veces parece que reina en este país.

En ocasiones, pese a nuestros esfuerzos, no encontraremos el camino de la justicia en el primer intento, pero debemos respetar la institucionalidad del país y ceñirnos a los procesos establecidos por la ley.

Este viernes que conocimos el fallo de los jueces sobre el ciberataque que sufrió LA PRENSA GRÁFICA escuchamos absolver a los cincos implicados. Los jueces aseguraron que, aunque hubo delito, no había condena.

El delito queda impune. Alguien intentó simular la página web de LA PRENSA GRÁFICA, ocupó su tipografía, los logos, los colores, una URL que solo cambiaba una letra y que tenía el claro objetivo de hacerse pasar por la original. Y puso ahí textos que eran una mentira, puso palabras que nunca se dijeron.

En la era actual, en donde las redes sociales son usadas para difamar de una manera burda, es importante que se sienten precedentes. Es importante que la lucha contra estas estructuras creadas para difamar y para hacer daño en la integridad de las personas reciban claro el mensaje de que, si lo hacen, van a recibir un castigo. Había un delito y había que denunciarlo. Si usted fuera al que están difamando, al que le inventan que dijo o hizo algo que no es verdad, también estaría buscando limpiar su nombre, buscando justicia e intentando descubrir a los responsables.

Lee también

Comentarios

Newsletter